Desembarco de Alhucemas (3ª parte):. Coronel Silvela Miláns del Bosch

Por Juan María Silvela Miláns del Bosch,  coronel, r de Caballería, asociado de AEME y Delegado para Castilla-Leon remite la tercera parte del trabajo «Desembarco de Alhucemas». Para facilitar la continuidad de la lectura, a continuación se detallan los enlaces a la 1ª y 2ª parte del trabajo.

 

Desembarco de Alhucemas (1ª parte): Los proyectos de desembarco en el Protectorado de Marruecos. Coronel Silvela Milan del Bosch – Asociación Española de Militares Escritores

Desembarco de Alhucemas (2ª parte):  Kudia Tahar, intento de Abd el-Krim de parar el desembarco. Coronel Silvela Milans del Bosch – Asociación Española de Militares Escritores

 

Desembarco de Alhucemas (3ª parte):

 

 

Primera cabeza de desembarco

Se describirá, en este artículo, las acciones y vicisitudes de las unidades que intervinieron para la formación de la primera cabeza de desembarco; las tres ampliaciones sucesivas de la zona ocupada se dejarán para un próximo artículo. Es un trabajo de divulgación, por tanto, se han reducido las citas de las fuentes utilizadas lo más posible para no cansar al lector y solo se exponen las más importantes.

Para la descripción de esta maniobra, se sigue principalmente el libro escrito por el jefe y los capitanes del estado mayor de la brigada del general Leopoldo de Saro Marín (Santiago Guerrero, M. Troncoso J. M. y Quintana, B.: La columna Saro en la Campaña de Alhucemas. Serra y Russel. Barcelona, 1926). La citada unidad será la primera que, desde Ceuta, pondrá pie en tierra en la península de Morro Nuevo, extremo occidental de la bahía de Alhucemas. La brigada del general Emilio Fernández Pérez lo hará después y desde Melilla; para seguir sus vicisitudes, se ha utilizado, como fuente más importante, el libro escrito por el general Goded (Goded, M: Marruecos. Las etapas de la Pacificación. Salamina. Málaga, 2021).

 

El ejército organizado para realizar el desembarco disponía de una división terrestre, al mando del general Sanjurjo; una aeronáutica, cuyo jefe era el general Soriano; y unas fuerzas navales, bajo el mando del vicealmirante Yolif. En resumen: de tropa del Ejército de Tierra para el desembarco se integraron algo más de 18.000 hombres.

De las marinas española y francesa se congregaron: 3 acorazados (1 francés), 6 cruceros (2 franceses), 1 porta hidroaviones, 36 navíos menores y 58 transportes; proporcionaban 190 bocas de fuego como apoyo artillero (36 de gran calibre), a las que hay que sumar las 24 de la isla de Alhucemas, que hacen un total de 214; además, se contaba con 136 aviones y 18 hidroaviones que proporcionaron apoyo de fuego y de observación (con la escuadrilla francesa de seis Goliath y los dos Junkers de la Cruz Roja: 162 aviones).

 

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Desembarco de Alhucemas 3.º