FUERZAS ARMADAS DESARMADAS . Teniente General, r Feliu Ortega

 

 

 

 FUERZAS ARMADAS DESARMADAS 

 

Luis Feliu Ortega.
Teniente General  del E.T.
Vicepresidente 1º de AEME 

 

Desde un tiempo a esta parte he ido denunciando el deterioro de la imagen de las Fuerzas Armadas (FAS) españolas y más concretamente de su Ejército de Tierra. Me refería a hechos aparentemente banales como podría parecer su uniformidad y los signos externos de disciplina, pero hoy ya he podido ver como  los medios de comunicación nos informaban de otros hechos mucho más graves, los ataques que han estado recibiendo nuestros soldados en Ceuta. 

Hemos podido ver como se atacaba con piedras a un vehículo militar ocupado por cuatro militares que tenían que “escapar” para salvarse de una multitud de inmigrantes.  También se ha difundido una amenaza de agresión con un arma blanca que fue solucionado por la intervención de la policía. Ver para creer. 

En un reciente artículo, el general de Ejército Fernando Alejandre, recordaba que la misión principal de las FAS es defender a España con sus armas, repetimos “con sus armas”. Por otra parte, el artículo 8 de la Constitución asigna a las FAS…garantizar la integridad territorial” de España. 

El pasado 30 de julio, España ha recibido en Ceuta una invasión de su territorio.  Dejémonos de eufemismos e hipocresías y llamemos a las cosas por su nombre. Esto ha sido un ataque a la integridad territorial como un episodio de lo que hoy en día se llama guerra híbrida. No se han utilizado armas, sino se ha utilizado a personas desarmadas. No vamos aquí a juzgar la actuación de nuestros políticos pero el hecho es este. Recordemos que guerra híbrida es aquella que se efectúa mediante agresiones no necesariamente armadas sino mediante acciones de todo tipo pero conducentes a lograr un determinado objetivo. La Defensa de  España comprende todas las medidas y acciones para oponerse a esas agresiones e incluye las acciones armadas, como último recurso, por lo  por lo que no debe excluirse su empleo. 

Aunque ,en tiempo de paz, el control de las fronteras es misión de la Guardia Civil y de la Policía Nacional, en casos de excepción o de guerra, son las FAS quienes deben garantizar la soberanía nacional del territorio. 

Sin entrar en detalles, las autoridades políticas, a la vista de los informes de las agencias de inteligencia, que estamos seguros de que existieron, podrían y  a nuestro juicio deberían haber utilizado a las unidades militares de la ciudad para impedir la invasión desde Marruecos, cosa que, como se vió no se pudo evitar con los medios habituales policiales, políticos y diplomáticos. Según parece, el ministerio de Defensa las ofreció, pero solo después de más de 12 horas y cuando ya Ceuta estaba invadida, se aceptó la presencia de un grupo táctico de unos 350 miitares. 

 Pero, desconocemos cual fue exactamente la misión que se les encomendó y cuáles fueron sus reglas de enfrentamiento (ROE), algo imprescindible cuando se emplea una unidad miitar. Recordemos que estas ROE establecen la conducta a seguir en caso de ser agredidos e incluyen especialmente, cómo y cuándo usar sus armas. Efectivamente en el caso de Ceuta, nuestros soldados iban completamente desarmados, sin su armamento individual y por supuesto sin vehículos armados y blindados. En estas condiciones no sé qué misión pudieron recibir como fuerzas armadas y si lo que se les encomendó fue ejercer una misión policial, entonces deberían haber sido investidos como agentes de la autoridad. 

En resumen, o se les asigna la misión de garantizar la integridad,  territorial y el orden, en cuyo caso actúan como tales fuerzas armadas y por lo tanto con sus armas reglamentarias, autorizados a usarlas para evitar ser agredidos o se les asigna la misión policial de patrullar y evitar que se cometan disturbios y actos contrarios a la ley, entonces deben tener la consideración de agentes de la autoridad e ir equipados con los medios adecuados que no les son propios y para lo que  por cierto, no están ni dotados ni instruidos.  

Se les está empleando como elementos disuasorios pero se olvida que para que una disuasión sea efectiva, se necesita que se posean los medios adecuados, que se esté instruido en ellos y que exista voluntad de emplearlos llegado el caso. Pues bien, en este caso no se dispone de esos medios y, lo que es peor, se sabe que, aunque se tuvieran,  no iban a ser empleados. De esta forma, los soldados desarmados no suponen ninguna disuasión eficaz. El que se utilice a personal civil desarmado para materializar la agresión, no impide que los militares tengan que ir desarmados y si son agredidos a pedradas tengan que o huir o contestar también a pedradas. 

Lo peor de este asunto es que esto es reflejo de la imagen que nuestras FAS están dando. Se está difundiendo más o menos intencionadamente que nuestros soldados están para la UME, para misiones de paz y para hacer el Tancredo, con perdón, como lo están haciendo en Ceuta. Qué lejos tienen los marroquíes los tiempos en que los legionarios y  regulares actuaban de forma totalmente diferente. 

Porque otro problema grave que la cuestión suscita es precisamente el del soldado, que se encuentra así desprotegido y desmotivado. Qué lejos también de lo que decía el credo legionario:..”al oir la voz de a mi legión, todos los legionarios acudirán y con razón o sin ella, defenderán al legionario atacado” 

En tiempos pasados, los soldados de uniforme, incluso fuera de servicio, portaban la bayoneta o el sable los de caballería y los oficiales, no solo como adorno y símbolo,  sino con autorización para poder usarla si eran agredidos. 

Pero, dónde está la causa de todo esto en el caso de Ceuta. Muchos pensamos que todo procede de no querer reconocer que la situación actual no es una mera crisis migratoria sino una agresión, parte de una guerra híbrida con el objetivo de apoderarse de nuestras plazas e islas de soberanía. Y nuestra advertencia es clara: Es muy peligroso lo que está sucediendo y el que se trate de una guerra híbrida no quiere decir que haya que utilizar a las FAS desarmadas y desmotivadas. Las fuerzas de la guarnición de Ceuta no  siguen el modelo de la UME, son fuerzas armadas y su misión es la defensa de nuestra plaza de soberanía con la disuasión y mediante el combate en caso necesario. Para eso están equipadas e instruidas. Son además herederas de las que en su día así lo hicieron. No se puede desprestigiarlas y desautorizarlas. 

 

                                                Madrid, 8 de septiembre de 2026