El Debate publica este articulo-comentario de nuestro asociado el General de Ejercito Enseñat y Barea, en el que ensalza los valores de las Fuerzas Armadas, que han de trasmitirse a la sociedad, por los Embajadores de Marca Ejercito.

El Jefe de Estado Mayor del Ejército (JEME), Amador Enseñat y Berea
El Jefe de Estado Mayor del Ejército reivindica a los «Embajadores de Marca Ejército» como puente entre militares y sociedad
El Jefe de Estado Mayor del Ejército de Tierra (JEME), general de Ejército Amador Enseñat y Berea, ha defendido el papel de los «Embajadores de Marca Ejército» como una de las iniciativas más relevantes impulsadas en los últimos años para reforzar la cultura de seguridad y defensa en España y estrechar la relación entre la sociedad y las Fuerzas Armadas.
En un artículo titulado «Los embajadores de Marca Ejército», publicado en El Camino de los Héroes, el JEME reflexiona sobre la evolución de la conciencia de defensa en España desde la suspensión del servicio militar obligatorio y explica cómo la creación de esta figura pretende fortalecer el vínculo entre los ciudadanos y el Ejército de Tierra.
Enseñat recuerda que la desaparición de la mili el 31 de diciembre de 2001 supuso numerosos beneficios para las Fuerzas Armadas, pero también tuvo algunas consecuencias no deseadas. Entre ellas destaca el debilitamiento de la relación directa que durante décadas había existido entre la sociedad española y sus Ejércitos.
El general subraya que la suspensión del servicio militar obligatorio no modificó el contenido del artículo 30 de la Constitución, que establece que «todos los españoles tienen el derecho y el deber de defender a España». A partir de ese momento, añade, resultó aún más necesario fomentar el conocimiento de la defensa nacional y promover la implicación de la ciudadanía en cuestiones relacionadas con la seguridad del país.
Directivas de Defensa Nacional
A lo largo de su reflexión, Enseñat repasa la evolución de las distintas Directivas de Defensa Nacional. Señala que la de 1992 ya identificaba la necesidad de fortalecer la vinculación entre el pueblo español y sus Fuerzas Armadas. Posteriormente, la directiva de 1996, conocida como la de la profesionalización, buscó que la sociedad comprendiera, apoyara y participara de forma más activa en el mantenimiento de la defensa nacional.
Para Enseñat, conceptos como el amor a la Patria, el compañerismo, la disciplina, el honor, la lealtad, el sentido del deber o el valor no constituyen un patrimonio exclusivo de las Fuerzas Armadas
Las siguientes directivas continuaron profundizando en esta línea. La de 2000 impulsó la cultura de defensa para que los ciudadanos percibieran como propios los asuntos relacionados con la seguridad y la libertad. La de 2004 trató de elevar el nivel de conocimiento sobre defensa en la sociedad. La de 2008 promovió una mayor comprensión del papel constitucional de las Fuerzas Armadas y buscó ampliar el respaldo ciudadano a los Ejércitos.
Por su parte, la Directiva de Defensa Nacional de 2012 incorporó el concepto de comunicación estratégica como herramienta para fomentar una conciencia de defensa más sólida. Finalmente, la directiva actualmente vigente, aprobada en 2020, considera que acercar la defensa a los ciudadanos constituye un elemento esencial de la cultura de seguridad nacional.
A juicio del JEME, esta evolución demuestra cómo las políticas públicas han ampliado progresivamente su alcance. Según explica, se ha pasado de trabajar únicamente la conciencia de defensa a impulsar una auténtica cultura de seguridad y defensa, buscando no solo el respaldo de la ciudadanía, sino también su participación activa.

El Jefe de Estado Mayor del Ejército (JEME), Amador Enseñat, distingue a Kitín Muñoz como Embajador Marca EjércitoEjército de Tierra
En este contexto, Enseñat destaca las numerosas iniciativas que desarrollan el Ministerio de Defensa y las Fuerzas Armadas para acercar el mundo militar a la sociedad civil. Entre ellas menciona especialmente las juras de bandera para personal civil, que permiten a cualquier español prestar juramento o promesa de «guardar la Constitución como norma fundamental del Estado, con lealtad al Rey y, si preciso fuera, entregar su vida en defensa de España».
Junto a estas ceremonias, enumera otras actividades destinadas a reforzar el vínculo entre militares y ciudadanos. Cita la comunicación institucional en medios de comunicación y redes sociales, los desfiles terrestres y aéreos, las revistas navales, las jornadas de puertas abiertas en bases y acuartelamientos, los izados solemnes de bandera, las exposiciones, conferencias, conciertos y la participación de las Fuerzas Armadas en actos tradicionales de carácter social, cultural o religioso.
Recuerda que esta figura fue creada por la Ley 17/1999 y consolidada posteriormente por la Ley de la Carrera Militar de 2007. Los reservistas voluntarios, señala, permiten que ciudadanos procedentes de diferentes ámbitos profesionales asuman de forma temporal obligaciones militares, contribuyendo así al fortalecimiento de los lazos entre la sociedad y las Fuerzas Armadas.
Tras este recorrido histórico y conceptual, Enseñat centra su reflexión en el Ejército de Tierra y en su relación con la sociedad española. Afirma que la institución no quiere ser una organización cerrada ni aislada, sino una entidad plenamente integrada en la sociedad a la que sirve.
En este sentido, reivindica el lema corporativo del Ejército de Tierra, «La fuerza de los valores», aunque precisa que no debe entenderse como una descripción de una realidad ya alcanzada, sino como una aspiración permanente.

El teniente general Alfons Mais, jefe del Ejército alemán fue recibido en el Palacio de Buenavista, sede del Cuartel General del Ejército de Tierra, por el general de ejército Amador Enseñat y BereaEjército de Tierra
«El Ejército de Tierra no es ni quiere ser una institución cerrada», afirma el general, quien sostiene que los valores que inspiran a los militares son compartidos por el conjunto de la sociedad española.
Para Enseñat, conceptos como el amor a la Patria, el compañerismo, la disciplina, la ejemplaridad, el espíritu de sacrificio, la vocación de servicio, la excelencia profesional, el honor, la lealtad, el sentido del deber y el valor no constituyen un patrimonio exclusivo de las Fuerzas Armadas.
Valores cívicos
De hecho, recalca que «no se trata de ‘valores militares’, sino de ‘valores cívicos’ que compartimos con el resto de la sociedad». La diferencia, explica, radica en el nivel de exigencia que esos valores tienen para quienes visten uniforme y manejan las armas puestas al servicio de la Nación.
Asimismo, advierte de que estos principios no pueden quedarse en simples declaraciones o ideales abstractos, sino que deben demostrarse diariamente mediante el comportamiento personal y profesional.
Entre las frases más significativas de su artículo destaca una reflexión que resume esa filosofía de servicio: «Los que hemos comprometido la sangre, no podemos escatimar el sudor». Del mismo modo, sostiene que el amor a España debe traducirse en el «exacto cumplimiento» de las responsabilidades diarias.

Tarjeta de valores del Ejército de TierraEjército de Tierra
Sobre esta base de valores compartidos surgió en 2020 la figura de los Embajadores de Marca Ejército. El general insiste en que su finalidad suele interpretarse de forma errónea. «No se trata de un reconocimiento, es un compromiso; no es un privilegio, es un servicio», afirma. Según explica, quienes aceptan esta condición lo hacen de manera voluntaria y sin esperar recompensas ni beneficios personales.
La misión principal de estos embajadores consiste en actuar como nexo entre el Ejército de Tierra y la sociedad española. Deben contribuir a difundir los valores que inspiran a la institución militar y fomentar entre los ciudadanos el compromiso con la defensa de España. Para el JEME, ese compromiso no se limita a cuestiones estrictamente militares, sino que comienza por el ejercicio responsable de la ciudadanía y por el cumplimiento de los deberes establecidos en la Constitución y el ordenamiento jurídico.
El segundo gran cometido de los embajadores consiste en influir positivamente sobre los propios militares. Enseñat considera que, gracias a su ejemplo personal y a su trayectoria profesional, ayudan a los miembros del Ejército a ser mejores servidores públicos y mejores ciudadanos.
Referentes sociales
Según explica, estos referentes sociales contribuyen a reforzar los valores que inspiran el servicio militar y ayudan a convertir «La fuerza de los valores» en algo más que un simple lema institucional. El general expresa además un profundo agradecimiento hacia las personas que han asumido esta responsabilidad. Aunque los embajadores suelen mostrarse agradecidos por la confianza recibida, Enseñat sostiene que son los militares quienes tienen motivos para agradecer su colaboración.
A su juicio, su ejemplo permite a los soldados crecer como personas, ciudadanos y profesionales, además de mantener un contacto más estrecho con la realidad social española. Finalmente, el Jefe del Estado Mayor del Ejército de Tierra recuerda que la misión fundamental de la institución sigue siendo prepararse para garantizar la seguridad y defensa de España y de los españoles, contribuir a la defensa colectiva de los aliados y favorecer la paz y la estabilidad internacional.
Fuente:
Fuente: El Debate
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Version original:
https://elcaminodelosheroes.com/los-embajadores-de-marca-ejercito/
