Ciclo II/26: LA IA EN LAS FUERZAS ARMADAS

LA IA EN LAS FUERZAS ARMADAS
Ricardo Martínez Isidoro
General de Division, r del ET
Presidente de la Asociacion Española de Militares Escritores (AEME)
Como figura en la presentación del CICLO II. 26 de AEME, procedemos a la elaboración, en este último cuatrimestre del del presente año 2026, de los trabajos sobre la utilización de la Inteligencia Artificial (IA) en las operaciones que pudieran concebir, planificar y conducir las Fuerzas Armadas (FAS), así como en sus funciones características.
Es esencial remarcar que la primera opción que se plantea con este ciclo, nuevamente, es la de fomentar la costumbre, y para mucha la pasión, de escribir, para eso pertenecemos la mayoría a AEME, y para ello venimos sugiriendo temas de actualidad; es verdad también que deberíamos presentar ciclos de otro carácter, como los históricos, y de tantas materias interesantes, todo se andará.
La Inteligencia Artificial irrumpe en todos los niveles de la sociedad con una potencia inusitada; los adolescentes cada vez utilizan más esta herramienta, que a menudo en este caso impide en algunos el desarrollo de su personalidad creadora y su aprendizaje habitual en tantas artes y ciencias, como lo demuestran informes recientes de productividad educativa. La complejidad creciente de la gestión de la vida corriente, la multiplicidad de datos que se manejan en el mundo digital en que estamos inmersos, sin remedio, la competitividad tecnológica que se vive entre las grandes potencias para producir manufacturas cada vez más eficientes y competitivas, la lucha por el establecimiento de dominios geopolíticos que frecuentemente degeneran en conflictos y guerras, la necesaria eficiencia en la actuación de las FAS, punta de lanza de esos predominios deseados , etc, han elevado a cuestión fundamental la utilización de la IA.
En los diversos artículos que se proponen se desarrollarán los diversos escenarios de aplicación de la IA, constituyendo siempre una opción abierta al futuro, no solo por su aplicación a diversos sectores de actividad y pensamiento, alguno por descubrir, sino por el propio desarrollo de la IA que tiende a alcanzar límites todavía sin definir, aunque será necesario hacerlo para que la potencialidad creadora humana permanezca siempre en lo más alto de la pirámide de su utilización, como la dulcificación de la velocidad del proceso, apuntada por los principales creadores de la IA, aconsejan últimamente, ante el peligro de que nos sobrepase.
Es importante recordar que la IA se basa en la disposición de datos, de datos fiables, objetivos diríamos, aunque la objetividad está devaluada, pero para cada sistema será su base de partida. La búsqueda de estos datos, su disponibilidad y mantenimiento útil siempre crecientes, y el necesario aporte de una gran cantidad de energía para ello, abren polos de polemicidad en el competitivo mundo actual. Como se recordaba en una reciente comunicación pública sobre esta materia, es necesario, en cualquier caso, mantener la soberanía en cada modelo de IA elegido pues las potencias medianas, y España es una de ellas, no podrán cambiar de proveedor para conseguir su independencia, solo la atenuará. Tampoco podrá litigar contra los grandes competidores mundiales en IA, Estados Unidos y China, con enormes inversiones, solo esgrimir un escudo suficiente para mantener esa independencia relativa.
En las FAS, por la delicada actuación siempre de los Ejércitos, “ultima ratio”, es imprescindible mantener el dominio de la Situación, y no es concebible que la Decisión, acto supremo del Jefe, sea usurpada por una herramienta, cada vez más utilizada y eficiente por la complejidad de la concepción y conducción de las operaciones militares; el mantenimiento de la casuística y de los valores de los componentes de las FAS, deberá ser custodiado a toda costa y nunca suplantado.
Las aplicaciones de la IA en las misiones de las FAS, dada la enorme cantidad de datos a gestionar en el “campo de batalla transparente”, son múltiples y provechosas como se verá en los artículos propuestos, y una vez más los Ejércitos asumirán la herramienta técnica, como lo hicieron en otras ocasiones, sin perder su personalidad al servicio de la Nación.
