Otra perspectiva y prospectiva sobre patrulleros

Interesante articulo que analiza las necesidades actuales y futuras de la Armada para cumplir algunas de sus misiones, tanto en el ámbito nacional como internacional, publicado en  Infodefensa.com

 

El almirante (r) José María Treviño destacaba recientemente la importancia que en la actualidad está alcanzando de nuevo tanto los patrulleros de altura, Offshore Patrol Vessel (OPV), como los más rápidos y costeros Fast Patrol Boat (FPB) para la vigilancia y seguridad marítima de la Zona Económica Exclusiva (ZEE) y ejercer la Acción Marítima (AM) en las diferentes áreas que la componen hacia el exterior de la Línea Base, el Mar Territorial y la Zona Contigua, e incluso en las más cercanas Aguas Interiores hacia el interior de la propia línea base. Recalcaba además que el patrullero, en cualquiera de sus modalidades es una unidad absolutamente vigente para las armadas de hoy, donde la vigilancia marítima en zonas de hasta 200 millas de costa es esencial y donde la amenaza asimétrica es la principal.

En un artículo publicado por otro oficial de la Armada no con tanta experiencia como el almirante pero más en contacto con la actualidad, el teniente de navío Federico Supervielle, en su blog particular, bajo el título Buques de Acción Marítima (BAM): ni demasiado grandes ni poco armados, citaba a una publicación del Blog Naval titulada Armando el BAM y hacía muy interesantes disquisiciones sobre las necesidades de patrulleros OPV tipo BAM, disquisiciones que comparto y apoyo tanto desde el punto de vista geoestratégico, como del táctico y comercial.

Por otra parte, el analista de defensa Carlos Delgado en un excelente artículo publicado en su blog y otras revistas digitales, se hacía eco de los que podría ocurrir en el desarrollo de la futura European Patrol Corvette (EPC) confrontándolo con lo que ocurrió con el programa de desarrollo de una fragata multinacional europea, la NFR-90. Me refiero a ello porque sin lugar a dudas este tipo de buques tendrá muchas similitudes con lo que se conoce como OPV. Si bien el almirante Treviño se refería a la necesidad de OPV y FPB para la vigilancia de la ZEE, es obvio decir que en el entorno de la OTAN y de la Unión Europea donde España participa en misiones específicas, estos tipos de buque, sobre todo los OPV, también deberían ser válidos para actuar en otras misiones y operaciones en aguas allende nuestros mares.

Es obvio decir en estas páginas que ambos tipos de buques, OPV y FPB, tienen utilización táctica diferentes, pues si bien ambos deberían de tener prestaciones para actuar en la defensa de nuestras aguas territoriales de interés exclusivo nacional, los OPV, así como las futuras EPC y nuestros BAM, también deberían ser las plataformas idóneas para actuar en las diferentes zonas de protección al tráfico y la pesca y lucha contra la delincuencia en áreas de tráfico marítimo internacional externas y en ocasiones muy lejanas de nuestra ZEE donde confluyen intereses comunes aliados (Golfo de Guinea, Operación Atalanta, Operación Sofía, Operación Indalo, Operación Sea Guardian, etc.).

En fin, mucha escritura y preocupación sobre algo que sin lugar a dudas va a estar presente en el futuro a corto y medio plazo, el desarrollo de un tipo de buque que tendrá una importancia y preponderancia en los próximos años debido a su amplia versatilidad de uso en los diferentes escenarios existentes hoy en día, donde, además, una de las principales amenazas será la asimétrica. Tan es así que, como se ha citado anteriormente, la propia Unión Europea ha dado prioridad en los programas europeos a un tipo específico de OPV como será la EPC, incluyéndola en los programas de Cooperación Estructurada de la UE, Pesco, y previendo su diseño y desarrollo con los futuros Fondos Europeos de Defensa (EDF).

Evidentemente, al igual que nuestros BAM, se trata de plataformas de desplazamiento medio más ligeras que las fragatas, con sensores y armamentos más limitados, más económicas, pero que incluiría todas las nuevas tecnologías para que puedan ser utilizadas por personal más reducido, con amplias autonomías, y donde el ciclo logístico sería a través de las tecnologías digitales de última generación basados en los “Product Lifecycle Management” (PLM) con modelos y conexiones digitales.

En definitiva, el tema de los patrulleros vuelve a estar en boga no solo a nivel nacional, diversas armadas van por el mismo camino, existe incluso una conferencia internacional sobre OPV, la OPV International Conference, donde participan veinticinco países, entre ellos España, y los principales astilleros, incluida Navantia, donde se tratan temas relacionados con este tipo de buques. Seguridad y Vigilancia Marítima En el caso de España, es necesario decir que, desde el punto de vista de la misión y responsabilidades, la responsabilidad sobre la vigilancia y seguridad marítima está encomendada a la Armada que ostenta el mando de Seguridad y Vigilancia Marítima donde intervienen también el Servicio Marítimo de la Guardia Civil y los buques de vigilancia aduanera, además de otras organizaciones y entes relacionados con la vigilancia y seguridad marítima.

Es necesario recalcar aquí que la Armada desarrolla misiones propias de las Fuerzas Armadas incluidas en la Defensa Nacional, y que la Guardia Civil desarrolla misiones exclusivas de esta fuerza de seguridad como son los cometidos fiscales, judiciales, administrativos y de cooperación nacional con la Armada y otros organismos.

Para ello, nuestra Armada cuenta con patrulleros de altura OPV tipo Serviola y Descubierta, Buques de Acción Marítima (BAM) tipo Meteoro, buques de apoyo a la vigilancia de pesca, y patrulleros ligeros tipos Anaga y Toralla. De todos estos, los vetustos tipos Descubierta y Anaga, pronto pasarán a dejar de prestar servicios. La Guardia Civil por su parte, para su zona de responsabilidad, la Vigilancia Interior hasta el límite externo del Mar Territorial, cuenta con diferentes tipos de patrulleros de mediano y pequeño desplazamiento.

Con respecto a la Armada y sus actuales misiones y operaciones, es evidente que el número y tipo de plataformas es claramente insuficiente y con una carencia importante en FPB desde que dejaron de ser una necesidad prioritaria. En definitiva, son necesarios buques de desplazamiento medio, con una autonomía suficiente para llevar a cabo campañas de vigilancia de al menos 15 días, con buena estabilidad, sensores radar y optrónicos con capacidad de detectar amenazas asimétricas, con armamento medio controlado remotamente para hacer frente a esa amenaza, con posibilidad de portar unidad aérea, también con sensores y armamento acordes con su misión, y capaces de ser manejados por una dotación reducida.

La solución BAM es realmente idónea para estas misiones, pero hay que plantearse tanto el número de unidades necesarias como sus sensores y armamento. La futura EPC debería de contemplar todas estas necesidades y España y su industria de defensa debe de apostar por ella. Pero también sería necesario volver a contar con FPB, desde mi punto de vista y el de muchos profesionales y estrategas a nivel nacional e internacional, necesarios junto a los OPV para la defensa del territorio (Homeland Defence) nacional y europeo. No es un canto de sirenas o un brindis al sol, conocemos perfectamente las restricciones presupuestarias y las prioridades en Defensa, pero como otros autores, creo que es necesario y oportuno exponerlo. Los riesgos, las amenazas, la Defensa cambian, y las prioridades y los objetivos de capacidades deben hacerlo paralelamente.

Francisco de Paula Romero Garat

El autor es Capitán de Navío,r., asesor de Defensa en la Escribano M&E, y especialista en Electromecánica, Guerra Electrónica y Sigint

Fuente:

http://www.infodefensa.com/es/2020/09/09/opinion-perspectiva-prospectiva-sobre-patrulleros.php?utm_source=newsletter&utm_medium=email&utm_campaign=edicion-mundo