Medio siglo del accidente más grave del ‘Juan Sebastián de Elcano’

El Coronel, r de IM.   Juan Angel Lopez Diaz, asociado de AEME, remite este articulo  publicado en el Diario de Cadiz, sobre  la colisión de la fragata «Libertad», con el   buque escuela «Juan Sebastian de Elcano», durante una regata de veleros, del que fue testigo presencial

 

En junio de 1976 el buque escuela español colisionaba con la fragata argentina ‘Libertad’ durante la salida de una regata de veleros en el Caribe

Un marinero que estaba en el palo trinquete sufrió heridas graves

 

 

La proa del 'Juan Sebastián de Elcano', a la derecha, totalmente desarbolada tras el impacto con la fragata Libertad
La proa del ‘Juan Sebastián de Elcano’, a la derecha, totalmente desarbolada tras el impacto con la fragata Libertad / Sail Training Association

 

El buque escuela Juan Sebastián de Elcano cumplirá 100 años el próximo 2027 y este mes de junio de 2026 se acaba de cumplir medio siglo de su accidente más grave en la mar.

Corría el año 1976 y el Elcano, al mando del capitán de fragata Antonio Nalda y Díaz de Tuesta, zarpaba de Cádiz el 11 de mayo para participar en la Regata de grandes veleros que iba a conmemorar el Bicentenario de la independencia de los Estados Unidos coincidiendo con su XLVIII crucero de instrucción de guardiamarinas.

El día amaneció nublado pero con buena visibilidad. Soplaba un viento del sureste que oscilaba entre los 10 y los 15 nudos, lo que permitía que los buques participantes pudieran efectuar la salida con todo el velamen dado. La comisión de regatas de la OP SAIL 76 emitió un aviso a los veleros de mayor desplazamiento para que tuvieran precaución, ya que necesitan más tiempo y espacio para poder realizar maniobras con sus aparejos. La línea de salida estaba materializada por una boya a barlovento y la fragata de la Royal Navy HMS Eskimo a sotavento. Inicialmente la longitud de la línea era de una milla y cuarto, pero fue ampliada hasta dos millas para facilitar la salida, a la vista del gran número de veleros.

A las 15 horas, mediante un cañonazo desde la fragata Eskimo fondeada al noreste de la isla, se dio la salida a la regata. Unos minutos más tarde, en la línea de salida se volvió todo bastante caótico, produciéndose tres colisiones que involucraron a cinco competidores y a uno de los barcos que participaban en la salida con observadores.

El Elcano navegaba a un largo amurado por estribor, a sotavento del buque portugués Sagres y a barlovento del Gloria, del Gork Fork y del Esmeralda. Apenas finalizada la maniobra de dar todo el aparejo y con el personal todavía arriba en los palos, avistan la fragata Libertad que navega amurada por estribor con todo el aparejo dado. El Libertad mantenía un rumbo para, haciendo la T, cortar la proa a varios buques que navegaban al mismo rumbo en paralelo y que pudieron maniobrar para evitar el abordaje, hasta que en última instancia intentó cortarle la proa al Elcano, pero sin margen de espacio para maniobrar al estar a sotavento. El Libertad intentó en el último momento evitar la colisión dando atrás toda con su motor auxiliar. El Elcano, ante el riesgo inminente de colisión, cayó a babor y dio atrás toda emergencia, mandándose arriar y cargar todo el aparejo, pero no pudo evitar que finalmente fuera abordado.

La jarcia firme del palo mesana del Libertad enganchó la jarcia firme del Elcano que, desde el bauprés al palo trinquete, sujetaban su arboladura. Al no romperse estos nervios, la parte superior del palo trinquete se vino hacia delante con las vergas del juanete y velacho alto, cayendo al gaviero del juanete sobre el velacho bajo, y una lluvia de trozos de cabuyería y el anemómetro cayeron sobre la cubierta del castillo.

El cabo segundo de maniobra Jesús Benito Sanz sufrió varias heridas de consideración cuando se encontraba en el palo trinquete, debiendo ser bajado por sus compañeros. No hubo más heridos gracias a la pericia del oficial de maniobra, el teniente de navío Hermenegildo Franco, que ordenó soltar los tomadores de las velas cuando vio que se les echaba encima el gran velero argentino. El casco no sufrió ningún daño significativo, pero al quedar el velero español desarbolado ya no pudo continuar en la regata, por lo que el comandante ordenó que se realizaran reparaciones de fortuna, navegando por sus propios medios hasta la Base de la Marina norteamericana de Hing Paint (Bermudas). Allí se evacuó al cabo Benito al hospital King Edward Memorial de Hamilton, donde su estado de salud fue calificado de muy grave. Estuvo ingresado tres semanas para recuperarse de sus heridas.

Al no poder reparar la arboladura, el 23 de junio el Elcano se hizo a la mar a motor en demanda de Newport, donde arribó el día 26. La reparación del mastelero sería efectuada por una empresa local, alistando al navío de la Armada a tiempo para que continuara su periplo de navegación.

La comisión de la SAT celebró una vista en Newport con la asistencia de los comandantes del Elcano y del Libertad, así como testigos independientes, para determinar la culpabilidad de lo sucedido. El comité de regatas, como órgano colegiado competente, dictaminó qué velero estaba a barlovento y cuál a sotavento en el abordaje. Tras deliberar los hechos se procedió a descalificar al buque Libertad al considerar que el Elcano, según la Regla 12 del RIPA/COLREG, tenía derecho de paso. El coste de los daños sufridos en el Elcano se calculó en unos 20.000 dólares de la época.

 

Fuente:

https://www.diariodecadiz.es/cadiz/medio-siglo-accidente-grave-juan_0_2007178014.html#goog_rewarded