Jose Garrido Palacios, Teniente Coronel del ET, r, doctor en Filosofía y Letras, asociado de AEME publica en La Razón este trabajo sobre Miguel Lopez de Legazpi.
Legazpi, artífice de la ocupación del archipiélago de Filipinas
Miguel López de Legazpi nació en 1502 en Zumárraga y siguió en parte los pasos de su padre, el cual sirvió de soldado en Italia y luchó contra los franceses en Guipúzcoa. Era el segundo de seis hijos y estudió Leyes, si bien él se inclinó por la milicia y con 26 años se embarcó rumbo a las Indias. Estuvo de secretario en el Cabildo de Ciudad de México y de alcalde en la Casa de la Moneda.
Al guipuzcoano le gustaba el mar y descubrir nuevas tierras y, a la vez, la Corona quería encontrar una ruta marítima entre Asia y América. Así, Felipe II remitió en 1559 una carta al virrey de Nueva España, Luis de Velasco, para que organizara una expedición desde la costa oriental del océano Pacífico a las islas del Poniente, con la salvedad de que no podían ir a las islas Molucas, pues eran portuguesas desde la firma en 1529 del Tratado de Zaragoza entre ambos países. Y la misma carta fue enviada a Andrés de Urdaneta, marino y agustino residente en México.
El monarca nombró en 1564 a Legazpi «Almirante, General y Gobernador de todas las tierras que conquistase»; y a Urdaneta, piloto mayor. Una vez organizada la expedición –en la que el almirante empeñó casi todo su patrimonio–, partió el 21 de noviembre de 1564 hacia San Lázaro (hoy Filipinas) desde el puerto de Navidad (Jalisco) con 380 hombres, dos naos, dos pataches y una fragata. En enero de 1565 alcanzaron las islas Barbudos (Marshall) y avistaron las de Ladrones (Marianas). El 26 de ese mes tomaron la isla de Guam, el 13 de febrero la isla de Samar, ya en Filipinas, y Leyte el 20 del mismo mes.
El explorador eligió la isla de Cebú para establecer un asentamiento permanente, construir un fuerte y fundar el 8 de mayo de ese mismo año la villa de San Miguel. Luego envió una comisión a Nueva España, al mando de Andrés de Urdaneta, con el fin de informar al virrey. Navegaron a una latitud de 40º N y se dejaron llevar por la corriente marina Kuro-Shivo, que los llevó hasta California. Arribaron a los puertos de Navidad el 1 de octubre de 1565 y Acapulco una semana después.
El descubrimiento de la ruta del Tornaviaje desde Cebú a Nueva España fue un éxito rotundo para las comunicaciones entre el Nuevo Mundo y las islas españolas del Poniente. De hecho, se puso en funcionamiento el Galeón de Manila o Nao de la China y, por ende, el comercio entre España, Asia y América hasta 1815.
Sin duda, Legazpi tuvo problemas con el capitán portugués Gonzalo Pereyra, pues reclamaba ese territorio, mas no ocurrió nada más. Hubo escasez de víveres en Cebú, de modo que se entabló amistad con los nativos y se firmó un «pacto de sangre» con el jefe tribal Datu Sikatura. En otros casos, empero, la actitud de los indígenas fue la contraria. Con todo, llegaron desde Nueva España víveres, pertrechos y hombres de refuerzo enviados por el virrey Gastón de Peralta.
El guipuzcoano despachó en 1570 al maestre de campo Martín de Goiti a la isla de Luzón para ocuparla y establecer contacto con los régulos indígenas de la bahía de Manila. Hubo un duro enfrentamiento entre ambas partes y, al final, el 24 de mayo, los españoles lograron entrar en el puerto de Cavite y en Manila.
Lo primero que sorprendió al almirante fue la cantidad de esclavos chinos que los indígenas tenían a su disposición y decidió liberarlos. Posteriormente, llegó a Cavite el jefe musulmán Matanda, que conocía al explorador de un encuentro en Panay. Este quería la paz con los españoles, aunque su sobrino Rajá Solimán el Mozo defendía la guerra. En suma, Legazpi decidió tomar Manila y para ello organizó una flota desde Cavite; al acercarse a la ciudad, los nativos incendiaron sus poblados y huyeron. Por fin, los naturales aceptaron la paz y el vasallaje a la Corona en una ceremonia celebrada el 24 de junio de 1571, día de su fundación.
Miguel López de Legazpi falleció de repente el 20 de agosto de 1572 en la ciudad de Manila debido a un ataque de apoplejía. Transcurridos dos años, Felipe II otorgó a la ciudad el título de «insigne y siempre leal» y en 1595 concedió un escudo a la primera ciudad de Hispanoasia.
En síntesis, el descubrimiento y ocupación del archipiélago de Filipinas determinó la integración del sureste asiático a España y el comercio con Asia y América. Igualmente, Manila fue el centro de gravedad y el galeón de Manila facilitó el mestizaje y el intercambio de culturas.
José Garrido Palacios José Garrido Palacios es teniente coronel del Ejército de Tierra (r) y doctor en Filosofía y Letras. Miembro de la Asociacion Española de Militares Escritores.
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