España, país marítimo, con mentalidad continental. Coronel, r de IM Lopez Diaz

 

España, país marítimo, con mentalidad continental

 

La proporción de efectivos es 3,4 veces superior del Ejército de Tierra respecto a la

Arma

 

Juan A. Lopez Díaz. Coronel,r  Inf. Marina .
 Miembro de la Asociacion Español de Militares Ecritores
Centro de Pensamiento Naval y Eurodefensa España

 

Desembarco de Infantes de Marina de la Armada.

Desembarco de Infantes de Marina de la Armada.

En 1950, en plena guerra fría, Eisenhower fue alertado de que los soviéticos habían tomado la delantera en efectivos y armamento convencional. Ante esa perspectiva ordenó implementar los medios necesarios para lograr una clara disuasión en el ámbito nuclear y evitar los extraordinarios gastos para igualar al Pacto de Varsovia en efectivos y medios convencionales. Ello implicó el desarrollo y construcción de más armas nucleares, incluidos ensayos con la bomba de hidrógeno, iniciar el desarrollo del B-52, que entró en servicio en 1955, o el KC-135, que lo haría en 1958.

Igualmente se fabricaron los misiles Atlas, Titán y Minuteman, se desarrolló el U-2 y se creó la Red de Alerta Temprana de Misiles Balísticos (BMEWs). En el campo naval aparecieron los misiles Polaris sobre el submarino George Washington. Para lograr esa disuasión, los mayores gastos recayeron en el Ejército del Aire, por lo que sus presupuestos aumentaron un 47 por 100, mientras que disminuyeron los del Ejército. Puede decirse que se actuó con racionalidad para responder a una nueva situación. (1)

Consideraciones

En España la tradición marca que la proporción de efectivos entre los distintos componentes de las fuerzas Armadas ha de ser como mínimo de 3, 1, 1 a favor del Ejército de Tierra. ¿Por qué un país con una fuerte posición marítima, dos archipiélagos, a caballo entre dos continentes y situado en un enclave estratégico considerado dominante y que constituye el punto con más tráfico marítimo del planeta mantiene esta proporción que en la actualidad es de 3,4 a 1 ?

Representación del Amphibious Ready Group, con los Mobile Landing Platform (MLP) durante un desembarco alejado de la costa. US Marine Corps Photo.

El Brigadier de los Royal Marines Robert Alan Fry (2), retirado como Teniente General tras una brillante carrera militar, preconizaba en Marzo de 1999 que con el final de la Guerra Fría terminaba lo que consideraba un siglo continental. El comienzo de este siglo «continental» se produjo en Agosto de 1911 cuando Sir Henry Wilson fue nombrado Director Militar de Operaciones del Reino Unido. Wilson tenía un gran entusiasmo y una completa convicción sobre la necesidad de efectuar un apoyo efectivo terrestre a Francia. Wilson expuso su idea a favor de apoyar a Francia con fuerzas terrestres.

La exposición del First Sea Lord, sir Arthur Wilson, para rebatirlo, fue, de acuerdo con el propio Henry Wilson «penosa». Gooch, prominente historiador británico, describe el meeting como una victoria para Henry Wilson. Como resultado, el Primer Ministro Asquith, comprometió al Reino unido a una estrategia militar terrestre y en contra de una estrategia naval (3). El resultado fue una costosa y sangrienta guerra, que lo único que logro fue iniciar una Segunda Guerra, más mortífera que la Primera.

Tendencias en el escenario estratégico actual

Aunque la invasión de Ucrania nos haga ver una realidad equivocada, al analizar los distintos factores que conforman el actual escenario mundial se detectan tres importantes megatendencias.  En primer lugar, la importancia del litoral: el 70 por 100 de la superficie terrestre está ocupada por mares u océanos, el 80 por 100 de la población vive en la costa o sus proximidades y el 90 por 100 del comercio mundial se realiza por vía marítima.

Según las previsiones, en 2030 más de la mitad de los habitantes vivirá en ciudades y no en el ámbito rural. Esto dará lugar a megaciudades en la costa, que generarán una actividad económica sin precedentes, pero con grandes núcleos ingobernables   y exceso de violencia. En este ambiente habrá una particularidad respecto a otras épocas, que es la conectividad. Los desheredados de la Tierra podrán saber exactamente cuán pobres son respecto a los más ricos, incluso en esos ámbitos degradados, y podrán mantener enlaces con otros fuera de la ley en cualquier lugar del planeta.

Esas aglomeraciones urbanas incontroladas y al auge económico propiciarán que sea en este ambiente: litoral, urbano y conectado donde con más probabilidad se generarán los futuros conflictos. Parece evidente que para abordar este escenario se necesitan fuerzas navales acostumbradas a trabajar en el ámbito litoral, con gran capacidad de alistamiento, preparadas para planear en el tránsito hacia el objetivo varias opciones para abordar el problema y con buques que les permitan independencia logística para no tener que depender de una nación anfitriona, así como libertad de acción para actuar allí donde se las requiera con poco margen de alerta.

España, una posición marítima

España, por su carácter peninsular, con 7661 km de costa, dos archipiélagos, situada sobre varias de las principales vías de comunicación marítima mundiales y a caballo entre dos continentes, dos mares y un océano, constituye según los axiomas de Mahan una clara posición marítima. Ello y la localización de muchos de sus intereses lejanos, individuales o de la defensa colectiva, debería otorgar a su seguridad una naturaleza fuertemente marítima. Pero esto no es así.

El actual Concepto de Empleo de las fuerzas Armadas (CEFAS), (4) al tratar las áreas de interés para la seguridad y defensa de España, cita las siguientes: Norte de África, rivera Sur mediterránea, Cuerno de África, fachada Noroeste de África y Golfo de Guinea (Guinea Ecuatorial, Nigeria o Gabón). En el norte de África y en el África Occidental la población se ha multiplicado por cinco en 65 años, y crecerá el 50 por 100 hasta 2050. Su nivel de urbanización ha pasado del 30 al 60 por 100 de 1950 a 2015. La Doctrina para la Acción Conjunta 2009 reconoce que la Armada por naturaleza es expedicionaria, mientras que los Ejércitos de Tierra, Aire y las fuerzas de Operaciones Especiales deben serlo, pero esto no es posible sin los medios únicos de transporte expedicionario de la Armada, su experiencia, su adiestramiento continuo y su familiaridad con el ámbito marítimo de los últimos 500 años.

Sin embargo, esta especificidad marítima que debiera impregnar la política de Defensa y la definición de las áreas de interés, no está reflejada en los efectivos de las plantillas de la Armada ni en la asignación presupuestaria. Por otro lado, el Concepto de Operaciones Navales (COPNAV) no define límites en el litoral (Landward, Seaward), (5), es decir, no establece fronteras rígidas en la franja costera, sino que aborda el entorno marítimo y terrestre como un espacio continuo de operaciones. Al no definir límites estrictos para estas áreas, el COPNAV busca mantener la flexibilidad táctica y operacional, reconociendo que las amenazas y las misiones en el litoral actual transicionan constantemente entre el mar y la tierra sin importar las fronteras geográficas tradicionales.

En lo que respecta a la disuasión, existen ciertas capacidades que aportan valor añadido a una posición marítima, como la posibilidad de situar una importante fuerza anfibia en la mar que condicionará el posicionamiento estratégico de todo el litoral del teatro y también permitirá proyectar fuerzas a lugares lejanos en misiones de crisis, conflictos o ayuda humanitaria.

España, por su posición geográfica y por las zonas de interés establecidas por el gobierno y con limitada capacidad de proyección por vía aérea, requiere el mantenimiento de una capacidad expedicionaria/anfibia verosímil como una necesidad vital para la defensa de sus intereses. En ciertos ámbitos sigue existiendo la opinión de que las operaciones anfibias son las de la Segunda Guerra Mundial. Se ignora su evolución hacia los conceptos STOM, la EABO  o los nuevos Regimientos del Litoral (6) , y que además constituyen una herramienta política, más que militar, que ofrece una respuesta inmediata. Es difícil entender que países como Australia, recién llegado en este campo, parezcan tener más confianza en las operaciones anfibias que el país que inventó la Infantería de Marina.

Existen claros indicios de esta afirmación si examinamos el auge de las construcciones navales y en especial las de los buques anfibios.  En Asia se espera que hasta 2032 se construyan 100 submarinos y 1.000 buques de guerra. Las amenazas A2/AD, que algunos consideran que hacen prohibitiva la aproximación a la costa de una fuerza naval, no ha frenado la construcción de buques anfibios, más bien al contrario, asistimos a una revolución en la construcción de esta clase de buques. Igualmente se detecta el aumento y la creación de fuerzas de Infantería de Marina o del Ejército de Tierra dedicadas a tareas expedicionarias, como es el caso de China, con una reducción de 300.000 efectivos del Ejército de Tierra y el traspaso de parte de ellos, 100.000, a la Infantería de Marina.

Comparativa en la relación de efectivos entre las fuerzas terrestres y navales

En el cuadro de la Fig.1. se presenta una relación comparativa de los efectivos de los Ejércitos de Tierra y las Marinas de 14 países. Se aprecia que la proporción de efectivos entre el Ejército de Tierra y la Armada en España es de 3,4 a 1 a favor del Ejército. Rusia, la potencia continental por excelencia y tras casi 5 años de guerra, tiene un ratio menor que el español. Los Estados Unidos cuentan con una proporción superior de la Marina (incluidos marines) que el Army. En todos los países aquí expuestos, el ratio Ejército de Tierra/Armada es menor que el español.

ESPANA UK FR ITALIA ALEMANIA HOLANDA USA
ET

76000

73000 118000 98000 63000 25000 454823
ARMADA

22000

30450 42550 35200 40000 12500 554000
1X3,4 1X2,39 1X2,7 1X2,78 1X1,5 1X2 1,2X1
JAPON AUSTRALIA PORTUGAL RUSIA CANADA GRECIA NORUEGA
150000 28524 22564 450000 22500 90000 8900
50800 16000 8800 180000 8400 30000 3700
1X2,95 1X1,7 1X2,56 1X2,5 1X2,6 1X3 1X2,4

Fig. 1. Elaboración del autor con datos a 15-10-2026

 

Conclusión

La proporción de efectivos de 3,4 veces superior del Ejército de Tierra respecto a la Armada no tiene justificación y más aún tras haber concluido que el escenario actual, así como las zonas de interés señaladas por el JEMAD, son de ámbito marítimo.

Este desequilibrio afecta negativamente a las necesidades reales que la defensa de España como nación marítima requiere: más buques de cubierta corrida, submarinos, escoltas, APMs y una potente fuerza anfibia, ya que la capacidad anfibia-expedicionaria en un teatro de las características del español constituye la mejor baza estratégica para la reacción y la disuasión en el ámbito de ese teatro y en otros posibles escenarios lejanos.

La aparición de nuevos dominios, especialmente el Ciber y Espacio y la importancia de las operaciones de información, han revolucionado las necesidades militares, lo que nos pone ante el hecho evidente de que el componente terrestre de las fuerzas Armadas ya no tiene la importancia que tuvo en el siglo pasado.

Debemos corregir la desproporción de efectivos entre el Ejército y la Armada. No se trata de reducir efectivos del Ejército, sino de aumentar los de la Armada. Si no lo hacemos, correremos el riesgo de no estar en condiciones de abordar los conflictos del siglo XXI al continuar con una mentalidad continental y no marítima, que apenas ha cambiado desde Rocroy.

 

Notas:
1.La Proporción Aurea, Juan Ángel López Díaz, RGM, Tomo 275, Octubre 2018, p.542
2.End of the Continental Century, Alan Fry, Robert:. Proceedings. Marzo 1999.
3. The British General Staff: Reform and Innovation. 1890-1930, Editado por David French, Brian Holden Reid.2002
4. https://emad.defensa.gob.es/Galerias/emad/files/CEFAS_2021.pdf
5. Litoral Operations in a contested Environment, Us Marine Corps, 2017
6. Ship to Objective Maneuver, Department of the Navy Marine Corps Combat Development Command Quantico, VA 22134, 16 May 2011, Expedicionary Advanced Base Operations, Marines, 02-08-2021; Marine Littoral Regiment, Marines, 11-01-2023.