EL REAL PODER DE LOS BRICS+  General Argumosa

 

EL REAL PODER DE LOS BRICS+ 

 

Jesus Argumosa Pila
General de Division, r del ET
Vicepresidente 2º de la Asociacion Española de  Militares Escritores
Director  de la  Catedra de Geopolitica y Estudios Estratégicos del Instituto Europeo de Estudios Internacionales (IEEI)

 

La cumbre de los BRICS del pasado fin de semana, los días 12 y 13 de septiembre, ha superado el bloqueo diplomático del pasado mes de mayo, cuando en la Reunión de los ministros de Asuntos Exteriores, realizada en India, de los países miembros no se consiguió lograr una posición común del bloque debido a la existencia de diferentes puntos de vista entre sus miembros sobre la situación en Asia Occidental y Oriente Medio. Durante los dos últimos años, el bloque inicial de China, India, Rusia, Brasil y Sudáfrica se ha ampliado en seis países Egipto, Etiopía, Irán, Arabia Saudí, Emiratos ‘Árabes Unidos e Indonesia. Con esta ampliación pasó a denominarse BRICS+.

El documento final de la Reunión de los ministros indicados, de mediados de mayo, se publicó como una declaración de la presidencia india de los BRICS+ y no como una declaración conjunta consensuada por todos los miembros, mostrando las dificultades del bloque ampliado para fijar una postura común.

En esta Cumbre de septiembre de los dirigentes de los BRICS+, uno de los objetivos principales que se había planteado India era acercar posiciones entre los Estados enfrentados de este grupo. Se entiende que, a la luz de la Declaración en Nueva Delhi, India, donde se celebró la XVIII Cumbre de los BRICS+ y que fue aprobada por unanimidad, bajo el tema “Construyendo para la resiliencia, la innovación, la cooperación y la sostenibilidad”, parece que India ha logrado dicho objetivo.

También es verdad que dicha Declaración fue aprobada por unanimidad debido a que se diseñó   una negociación de mínimos al objeto de que todos los países pudieran firmarlo sin alterar sus posiciones. Se utilizaron conceptos muy generales como “el compromiso de reformar y mejorar el sistema de gobernanza global”, el “rechazo a los actos unilaterales de guerra”, el llamamiento para que se logre “una representación geográfica equitativa en la Secretaría General de Naciones Unidas”, la ausencia de referencias directas a los países implicados en los conflictos, la denuncia de que  “ninguna mujer había ocupado el cargo de Secretario General de Naciones Unidas” o destacar la “importancia del Sur Global como motor de cambio político”.

A casi dos décadas de su fundación, el grupo BRICS+ representa el 50 % de la población mundial, el 30 % del PIB nominal global, con el 27% de la superficie terrestre. Desde sus comienzos, Goldman Sachs consideraba que mientras China e India llegarían a ser dominantes como proveedores de tecnología y servicios, Brasil y Rusia, con independencia de que ya habían aumentado sustancialmente sus parques industriales, llegarían a ser líderes mundiales como proveedores de materiales y de alimentos.

Hoy, el grupo BRICS+ aparentemente tiene el potencial de formar un bloque económico de enorme alcance con un estatus mayor que en sus inicios y que rivaliza con el del actual G7. Brasil es dominante en biodiversidad, mineral de hierro, etanol y en alimentos, mientras que Rusia tiene una potente industria de armamentos, y también enormes fuentes de petróleo y gas natural.

El G7, constituido por las 7 mayores economías occidentales Estados Unidos, Alemania, Japón, Reino Unido, Francia, Italia y Canadá supone el 10% de la población mundial, el 45% del PIB nominal mundial y ocupa el 15% de las tierras emergidas. Mientras el G7 ha mantenido una estructura cerrada, ya que solo ha admitido un nuevo miembro – Canadá – en más de cinco décadas, los BRICS se han expandido con rapidez en algo menos de dos décadas. Ya son 11 países.

Al comparar el PIB del G7 frente al de los BRICS+ se revela que, si bien las naciones BRICS+ están creciendo a un ritmo mucho más rápido, con un crecimiento del PIB real nominal del 4,2% frente a solo el 1,7% del G7, este grupo es líder en producción económica general. El PIB total del G7 es mucho más alto que el del grupo BRICS+.

Por otro lado, aunque el bloque de los BRICS+, liderado por regímenes autoritarios con una unidad de poder fragmentada debido a intereses contrapuestos, ha estado expandiéndose rápidamente, particularmente debido al fuerte crecimiento de China e India, el grupo G7, dispone de una unidad compacta basada en sus principios democráticos facilitando sus posiciones de poder.

La Declaración de Nueva Delhi es la más extensa de los BRICS, hasta hora, con 140 párrafos. Aparte de ello, también es la más sorprendente porque toca la mayor parte de los temas que afectan a las relaciones internacionales, cerca de lo que realiza Naciones Unidas, sino también porque está estableciendo instituciones como el Banco de Desarrollo de los BRICS+ que rivalizan con el FMI o con el Banco Mundial.

En dicha Declaración, los BRICS+ apostaron por ampliar el uso de monedas locales en su financiación y comercio, reforzar el Nuevo Banco de Desarrollo (NBD) y combatir las medidas proteccionistas que consideran contrarias a las normas de la Organización Mundial del Comercio (OMC). Asimismo, sus líderes han reafirmado su apoyo inquebrantable a la reforma de la OMC y al fortalecimiento de un sistema multilateral de comercio no discriminatorio, abierto, equitativo, transparente, justo, predecible y basado en normas, con la OMC como eje central, al tiempo que defienden sus principios fundamentales.

Para los BRICS+, la Inteligencia Artificial (IA) presenta una inmensa oportunidad para estimular el crecimiento económico y el desarrollo sostenible para todos. En el contexto de las controversias internacionales, los BRICS+ destacan la importancia de la diplomacia preventiva y la mediación, con el consentimiento de las partes pertinentes, como herramientas esenciales para evitar crisis y prevenir su escalada.

Sin embargo, sobre la guerra en Oriente Medio, el texto se limita a pedir «la máxima moderación» y a condenar los «ataques contra infraestructuras civiles e instalaciones nucleares pacíficas», sin atribuir responsabilidad alguna a ninguna de las partes. Reitera el apoyo a la solución de dos Estados entre Palestina e Israel y se opone al desplazamiento forzado de los palestinos, pero enmarca todo cuidadosamente dentro de resoluciones de la ONU ya existentes, evitando cualquier toma de posición que pueda incomodar a alguno de los miembros presentes en la mesa. En este sentido, resulta aún más significativa la ausencia de toda mención a la guerra de Rusia en Ucrania, una ruptura clara con algunas declaraciones de los BRICS de años anteriores, en las que al menos se mencionaban hipotéticos intentos de mediación.

Aunque es verdad que el grupo BRICS+ ha conseguido algunos logros como el rápido aumento de países que se han incorporado al bloque, el liderazgo sobre el llamado Sur Global o el establecimiento de instituciones como el Nuevo Banco de Desarrollo lo cierto es que en la geopolítica del poder aún no se acerca al G7 en la influencia económica global ni dispone de capacidad suficiente para establecer y mantener un orden global aceptado por la comunidad mundial.

La supuesta unidad entre los países de los BRICS+ está en cuestión – con independencia de que Xi Jinping no participara en la cena de clausura organizada por el primer ministro indio -, toda vez que las divisiones entre China e India siguen siendo irreconciliables o que las relaciones entre Irán y Emiratos Árabes Unidos continúan rotas. Ello aleja la posibilidad de que este bloque sustente el poder necesario para desafiar de forma eficiente y creíble el aún orden mundial liderado por Occidente.

 

       17 Septiembre 2026