Ciclo II/26. LA IA EN LAS FUERZAS ARMADAS: «LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL Y EL APOYO LOGÍSTICO EN LAS  FUERZAS ARMADAS.»

 

 

 

 

LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL Y EL APOYO LOGÍSTICO EN LAS FUERZAS ARMADAS.

 

Aurelio Fernandez Diz
Capitán de Navío, r
Asociación Española de Militares Escritores (AEME)
Academia de las Ciencias y Artes Militares (ACAMI)

 

La Inteligencia Artificial (IA) parece que ha venido para quedarse a pesar de los temores de muchos de los expertos que la han creado. En muy poco tiempo la IA se esta imponiendo como una inmensa fuente de información que puede afectar a gran cantidad de actividades referidas, tanto al diseño de sistemas como a la gestión de recursos. La única precaución que hay que tener en cuenta es que la IA facilita, cuando es de interés, una proyección de futuro pero que se apoya necesariamente en lo que sucedió en el pasado. Es como una enciclopedia infinita al alcance de los creadores de la que ya no se podrá prescindir, por lo menos en los asuntos logísticos tomados en consideración en este articulo.

Nuestras Fuerzas Armadas (FFAA) tampoco podrán prescindir de la IA cualquiera que sea la actividad militar a la que nos podamos referir. En este corto trabajo se evaluará el alcance y la posible necesidad la posible aplicación de la IA al Apoyo Logístico (AL) de nuestros ejércitos, tanto en tiempo de paz como en tiempo de guerra y cualquiera que sea la naturaleza del conflicto. En realidad, la IA nos está conduciendo a un punto de transición en el tratamiento de los asuntos logísticos que anuncia un futuro de optimismo referido a una mayor operatividad y eficacia del conjunto de nuestras FFAA.

La Armada, consciente de las inevitables necesidades logísticas de sus buques, especialmente cuando tienen que operar muy lejos de sus bases, fue pionera en cuestiones logísticas cuando se dotó nada menos que de una Jefatura de Apoyo Logístico (JAL), bajo el mando de un Almirante.

A diferencia de lo que sucede en los otros ejércitos el buque de guerra es una plataforma logística en si misma que fue capaz, en otros tiempos, de elaborar repuestos críticos, cuando la necesidad lo obligaba, para mantener la operatividad de instalaciones vitales. La complejidad actual de nuestros buques obliga a disponer de repuestos a cargo, bien estudiados y cuantificados, y es aquí donde la IA encuentra en la Armada, y en las industrias que la apoyan, un importante campo de actuación.  Porque un AL bien determinado con la ayuda de la IA es imprescindible para garantizar tanto la autonomía del buque de guerra como su capacidad para permanecer desplegado en el mejor cumplimiento de su misión.

En el Ejercito del Aire y del Espacio (EA), el AL que sus aeronaves puedan demandar estuvo siempre directamente relacionado con la ejecución de programas de obtención multinacionales que han requerido, y aun requieren, cuantiosas inversiones. Es fácil de comprender que la fiabilidad de las mencionadas aeronaves, especialmente las implicadas en el combate aéreo, tanto en tiempo de paz como en tiempo de guerra, debe de ser muy alta para poder alcanzar la necesaria disponibilidad y obligada seguridad de las aeronaves.

En el EA la tasa de disponibilidad es una medida que afecta a todos los aviones de una unidad para poder conocer cuántos estarán realmente preparados para volar en un momento determinado. Es evidente que la IA puede tener una participación muy directa en la determinación de esta tasa.

En el Ejercito de Tierra (ET) son los vehículos blindados, que también puede verse obligados a operar muy lejos de sus bases, sus baterías de misiles, fijas o móviles, y los apoyos de todo tipo   que las   tropas en el frente necesitan, siempre fueron el fundamento y el objeto del AL militar.

Es fácil de comprender que en el ET la logística está muy condicionada por la dispersión de las unidades y el movimiento por su zona de operaciones. Una brigada desplegada puede necesitar una cadena continua de aprovisionamiento de combustible, munición, alimentos, repuestos, mantenimiento y hasta evacuación sanitaria. El mantenimiento de vehículos es especialmente importante porque se necesita utilizar grandes cantidades de camiones, vehículos blindados y maquinaria.

En resumen, podemos afirmar que la IA ha dejado de ser una ambición lejana para convertirse, en los tres ejércitos, en una herramienta imprescindible para reducir costes y mejorar la gestión de los recursos disponibles. Las FFAA necesitan la IA para mejor alcanzar sus objetivos de acuerdo algoritmos estudiados.

En su conjunto el AL en las FFAA se puede definir como el conjunto de actividades que permiten que las unidades militares puedan desplegarse, mantenerse operativas y cumplir las misiones que puedan tener asignadas. El AL se ocupa de que la fuerza militar tenga lo necesario, en el lugar adecuado y en el momento necesario. Es el soporte que hace posible que la fuerza pueda combatir, entrenar o desplegarse de forma sostenida. En la actualidad la IA es el mejor instrumento para conocer como lograrlo.

Aunque no todas las operaciones en las que se vean envueltas nuestras FFAA deban de ser siempre conjuntas es una realidad que en España el planeamiento de la defensa es principalmente conjunto. En esta situación, parece que el AL debe de ser, como lo es, también conjunto, de modo que los ejércitos de Tierra, Aire y la Armada deben de compartir determinadas capacidades de transporte, sanidad, combustible, almacenamiento y gestión de recursos.

En el AL conjunto cada ejército no puede decidir por separado qué apoyo puede necesitar en una operación conjunta. Debe de existir una autoridad que conciba la operación como un todo y determine qué apoyos son necesarios, quién los tiene que proporcionar, cuándo y con qué prioridades.

Los Jefes de Estado Mayor de Tierra, Armada y Aire son responsables habitualmente de preparar, organizar, adiestrar y proporcionar el apoyo logístico correspondiente a sus respectivos Ejércitos. Es decir, mantienen y generan las capacidades logísticas. Pero cuando esas fuerzas pasan a una operación conjunta, el planeamiento operativo dirigido por Jefe de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), determinará sus necesidades de sostenimiento (mantenimiento mas aprovisionamiento) y la forma en la que debe llevarse a cabo.

Y aquí aparece un concepto esencial: la logística se organiza en función de las necesidades de la operación, no simplemente en función de los tres Ejércitos. Cada Ejército conserva las capacidades y conocimientos logísticos propios de su naturaleza. Pero el mando de la operación establece prioridades, necesidades, coordinación y distribución del esfuerzo logístico para que esas capacidades distintas funcionen como un único sistema.

O sea, los Ejércitos generan y sostienen sus capacidades logísticas; el mando conjunto determina cómo se integran y emplean para conseguir el objetivo de la operación. Y es aquí cuando interviene la IA. Lo que hasta ahora se venia haciendo a mano con papel y lápiz con un ímprobo esfuerzo, la IA interviene hoy para llevarlo a cabo, automáticamente, a partir de absolutamente todos los datos disponibles de los ejércitos participantes en la operación conjunta para determinar el apoyo que se necesita la operación
y la mejor utilización de este apoyo una vez iniciada la operación.

Es decir, la IA pasa de ser una herramienta que ayuda al logístico a calcular los apoyos a convertirse en un sistema que anticipa necesidades y propone cursos de acción.

En el planeamiento tradicional, los responsables logísticos parten de la misión, fuerzas disponibles, duración estimada, situación geográfica, consumo previsto, mantenimiento, líneas de comunicación, etc., y calculan las necesidades. Con la ayuda de la IA pueden cruzar simultáneamente enormes cantidades de datos históricos y actuales: composición de las fuerzas, actividad prevista, consumo de combustible y munición, tasas de avería, meteorología, distancias, disponibilidad de vehículos, amenazas a las rutas, situación de puertos y aeródromos, etc. La IA permite pasar de una logística fundamentalmente basada en estimaciones, a una logística predictiva, es decir, una logística que nos va a indicar con toda exactitud dónde, cómo y por qué podrá fallar dentro de un a visión logística conjunta.

Una de las ventajas mas importantes de la IA es que permite pasar de saber lo que esta ocurriendo a anticipar lo que ocurrirá, convirtiéndose así en una superación adelantada del mantenimiento predictivo llevado a cabo hasta hoy: adelantar el cambio de repuestos y mantenimientos antes de que se produzca la avería.

La IA no se limita al mantenimiento porque puede anticipar: consumos, necesidades de abastecimiento, necesidades de transporte, ocupación de almacenes y necesidades de reparación. La IA permite decidir cómo emplear los medios logísticos porque puede ayudar a seleccionar qué transportar, por qué ruta, con qué medio, en qué momento y con qué prioridad. La IA puede ayudar a priorizar porque en una operación conjunta nunca habrá recursos infinitos.

Pero la IA no puede ni debe sustituir al mando. La IA puede analizar, predecir, comparar y recomendar, pero la decisión sobre prioridades operativas, aceptación de riesgos y empleo de recursos sigue siendo una responsabilidad de mando.

En el ámbito conjunto, la IA puede convertirse en una herramienta para ajustar continuamente el diseño del sistema de apoyo logístico decidido en función de la situación operativa, en lugar de tener que atenernos al esquema planeado previamente.

La IA tiene una influencia determinante en el diseño de un equipo o sistema de armas desde mucho antes de que exista físicamente. La cuestión clave es que ya no solo se diseña pensando en las misiones que el sistema o el equipo debe de cumplir, sino también en cómo deseamos que sea mantenido, actualizado, operado e integrado durante toda su vida útil. Es decir, la IA esta viniendo a cubrir, por sus propios méritos, el espacio que le logística tradicional estaba tratando de llenar con el concepto de Apoyo Logístico Integrado (ALI).

Hasta aquí hemos visto como la IA puede mejorar de forma extraordinaria el planeamiento y ejecución de la logística conjunta y trascender cambiando, o proponiendo cambiar, su propio diseño para acercarse providencialmente al ya antiguo concepto del ALI.

Este concepto del ALI nació mucho antes que la aun reciente IA cuando se consideró en el pasado una ventaja logística diseñar y construir equipos y sistemas con una fiabilidad determinada y sometido al concepto de mantenimiento mas adecuado para nuestra organización logística, normalmente el mantenimiento predictivo. La IA se adapta perfectamente a este sistema de mantenimiento porque con el estudio y análisis de una ingente cantidad de datos, en tiempo real, puede prever y anunciar posibles averías del equipo o instalación.

Y esto tiene una consecuencia estratégica muy importante: un equipo puede ser excelente desde el punto de vista táctico y, sin embargo, ser una mala solución militar si su dependencia logística, de datos, software, mantenimiento o cadena industrial lo hace difícil de sostener durante un conflicto prolongado.

Por eso, en el diseño de futuras capacidades, la pregunta ya no debería ser solamente ¿qué capacidad militar queremos?, sino también ¿qué capacidad podemos sostener, actualizar y recuperar durante toda la vida del sistema?

Como resumen, podemos concluir que la IA es un instrumento que indudablemente ha venido a reforzar el AL que los tres ejércitos necesitan conocer, con anticipación, para llevar a cabo sus operaciones militares, ya sean individuales o conjuntas, lo que facilitará que nuestras FFAA puedan alcanzar sus objetivos y cumplir sus misiones con la eficacia que se espera de ellas.