
Cambiar el desequilibrio geopolítico en el Estrecho
Jesús Argumosa Pila
General de División, r del ET
Vicepresidente 2º de la Asociación Española de Militares Escritores
Director de la Cátedra de Geopolítica y Estudios Estratégicos del Instituto Europeo de Estudios Internacionales (IEEI
En los últimos días, la mayor parte de los medios de comunicación nacionales han estado informando, principalmente, sobre el problema de la vivienda que sufre la sociedad española, la acampada de la Puerta del Sol o sobre el desgraciado accidente ferroviario ocurrido en Urda, Toledo, apareciendo en un segundo lugar e incluso sin mucha relevancia la crisis de Ceuta. A mayor abundamiento, con la declaración de la celebración de elecciones el próximo 29 noviembre, solo aparecen noticias acerca del traslado de emigarntes a nuevos asentamientos.
Sin embargo, el asunto capital para España, sin olvidar que los tema de la vivienda y de la conservación y mantenimiento de las infraestructuras es muy importante, lo constituye la crisis de Ceuta, ciudad que ha sufrido una invasión violando la soberanía y la integridad territorial de España y de Europa, sin que nuestro Gobierno haya solucionado este grave incidente que afecta a nuestra credibilidad, solidez y prestigio ante el pueblo español, ante Europa y ante la comunidad internacional.
Es palpable y bochornoso que España no haya sabido defender y solucionar, a los más de tres meses de la invasión, su territorio nacional como Estado responsable de garantizar la soberanía e integridad territorial ni tampoco la seguridad de sus ciudadanos como integrante del sistema interestatal mundial.
El tiempo corre en contra de España. Conforme pasa el tiempo nuestra posición de credibilidad internacional se está deteriorando gravemente. Somos el 4º país de la Unión Europea en PIB nominal, con una democracia ya consolidada y, no obstante, aún no hemos conseguido tomar las medidas necesarias y suficientes para defender nuestra soberanía e integridad territorial como hubiera hecho cualquier país de nuestro entorno.
Una vez llegados hasta aquí con este tono pesimista y consternado, considero oportuno efectuar un análisis sereno, crudo y reflexivo de realpoltik en orden a enderezar este proceso de defender y garantizar nuestra soberanía frente a un adversario de la forma más eficiente y definitiva posible que, en este momento, constituye la prioridad fundamental del Estado, de nuestro Gobierno como responsable de la seguridad y defensa de la soberanía e integridad territorial de España.
Análisis
El ascenso de Marruecos
En el análisis geopolítico moderno es preciso incluir a los Acuerdos de Abraham del 15 de septiembre de 2020, firmados entre Israel, los Emiratos Árabes y Bahrein con mediación de Estados Unidos, con la intención de que sirviera de base para una paz general en toda la región de Oriente Medio. Más adelante lo firmaron Sudán, en octubre de 2020, y Marruecos, en diciembre de dicho año.
El caso de Marruecos tenía una particularidad. Rabat no se limitó a reconocer a Israel. El 10 de diciembre de 2020, Trump anunció simultáneamente que Estados Unidos reconocía la soberanía marroquí sobre el Sahara Occidental. Dos decisiones formalmente independientes quedaron políticamente unidas: Marruecos daba un paso histórico hacia Israel y Washington otro igualmente histórico hacia Marruecos.
El pasado 16 de julio, el gobierno de Marruecos ha firmado un acuerdo para sumarse a la Fuerza Internacional de Estabilización (ISF) en Gaza, como parte de la propuesta presentada por Estados Unidos para el futuro de la Franja, aprobada en octubre de 2025 por Israel y el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) y marcada desde entonces por obstáculos que impiden al paso a la segunda fase del acuerdo. Marruecos participará en la ISF a través del apoyo en materia de seguridad, de la asistencia humanitaria y del despliegue de un hospital de campaña.
El acuerdo ha sido firmado en la capital marroquí, Rabat, en el marco de una visita de Nikolay Mladenov, secretario de la Junta de la Paz, presidida por Donald Trump, tras lo que el ministro de Exteriores de Marruecos, Naser Burita, ha destacado que este paso refleja el “compromiso” del país con la paz y estabilidad en Oriente Medio y su apoyo constante al “pueblo palestino”.
Dos meses después, el 16 de septiembre, Israel y Marruecos acordaron mutuamente la apertura de embajadas tras el encuentro de los ministros de Exteriores de ambos países con el embajador de Estados Unidos ante Naciones Unidas, en Nueva York, en los márgenes de la reunion de la Asamblea General de la ONU:
Marruecos y el Mando de Estados Unidos para África (AFRICOM) han fortalecido su cooperación militar con la firma de un memorando de entendimiento, a mediados del pasado mes de julio, para desarrollar en la localidad de Tan-Tan el African Multidomain Training and Experimentation (AMTEC), un complejo que incluirá un área de adiestramiento Multidominio, una academia de drones y un centro de innovación y experimentación y pretende convertirse en una referencia para la formación de fuerzas africanas antes de 2030. Estados Unidos y Marruecos han estrenado el AMTEC, el pasado 11 de agosto, con el ensayo en fuego real de un misil de crucero de largo alcance. Se consolida la alianza militar entre Washington y Rabat frente a Canarias.
A mayor abundamiento, según ha informado el Ejército de Tierra estadounidense, a lo largo de los meses de febrero y mayo de 2027 se probarán hasta 15 tipos distintos de tecnologías contra drones en Tan-Tan, en el sur de Marruecos, con el objetivo de acelerar la evaluación de nuevas capacidades militares. Posteriormente, dichas capacidades se experimentarán y se comprobará su funcionamiento durante el ejercicio multinacional African Lion que se celebrará entre abril y mayo.
Un aspecto significativo es que la localización de algunas actividades del African Lion se contemplan en Dajla y en el sur del Sahara Occidental, cuyo territorio aún está pendiente de realizar un referendum de autodetereminación de acuerdo con la Resolución 690 de Naciones Unidas, de 29 de abril de 1991.
La cooperación militar entre Estados Unidos y Marruecos, apuntalada con un acuerdo en octubre de 2020 que ha proporcionado al país alauita armamento, industria y tecnología, se amplía con la firma en Washington, el 16 de abril de 2026, de una nueva hoja de ruta de Cooperación en Defensa 2026-2036, Marruecos se asegura poder optar al mismo tipo de armamento que los países de la OTAN y Estados Unidos consolida un punto de apoyo estratégico en África.
Por otro lado, Marruecos importa el 60% del material de defensa de Estados Unidos y el 24% de Israel. Lo cierto es que el país alauita cuenta con dos actores internacionales de peso en el campo de la tecnología de defensa que han respaldado y respaldan claramente su postura en el Sahel, una vez desaparecida Francia del escenario, sirviendo de muro de contención ante el salafismo yihadista así como apoyando sus pretensiones sobre la soberanía del Sahara Occidental.
El declive de España
En el caso de España, teniendo en cuenta el tramo de tiempo señalado desde el inicio de la década actual, nuestro país ha adoptado una posición singular en la arena internacional alejada y en algunos casos contraria de las posturas de otros actores internacionales, especialmente con los Estados Unidos, China e Israel, así como en organizaciones internacionales como la Unión Europea o la OTAN.
Con Estados Unidos, España se ha opuesto, en 2025, a la propuesta estadounidense del incremento del 5% en gastos de defensa, aprobada por la OTAN. Asimismo, se ha negado al aterrizaje de aviones estadounidenses en bases españolas durante la guerra en 2026 de Estados Unidos e Israel contra Irán y a participar en la Junta de Paz sobre Gaza.
En relación con Israel, en septiembre de 2025, España calificó de genocidio la ofensiva israelí en Gaza, estableciendo la prohibición legal y permanente de comprar y vender armamento, munición y equipamiento militar a Israel.
El acercamiento de España al gobierno de Pekín ha provocado resentimiento y desaprobación entre varios socios europeos que ven a China como un rival estratégico y una posible amenaza geopolítica para la UE. España ha pasado de ser un modelo de país europeista a ser aliado de Marruecos y de China. Por otro lado, España ha sido el único país en votar, hace menos de un mes, contra el pacto europeo que agiliza el retorno de inmigrantes.
Como decía Richard Haass, en su libro de 2013 La política exterior comienza en casa, el poder que tiene un país en el mundo, su capacidad para liderar iniciativas no es más que el reflejo de la fortaleza de su política interior. Desde 2020, la evolución de España como protagonista en el ámbito internacional ha sido ciertamente distinta a la llevada a cabo por el gobierno marroquí.
En política interior, España lleva ya varios años con un gobierno y oposición enfrentados en muchos temas domésticos desde las pensiones hasta la emigración en sus aspectos de ilegalidad y distribusión nacional, pasando por la seguridad, la defensa, los votantes que deben participar en el sistema electoral o el estado de las infraestructuras de todo tipo.
Dicha situación produce un desgaste interno enorme para establecer una polìtica exterior sólida y eficiente, dedicando grandes cantidades de energía en la propia gobernanza del país que, además, se encuentra polarizado de tal manera que dificulta gravemente cualquier intento de diálogo, consenso, colaboración o cooperación entre las diferentes posturas políticas existentes dentro del territorio. Este perturbador contexto origina una vulnerabilidad y debilidad nacional en el escenario internacional de la que se aprovechan otros países, entre los que se encuentra Marruecos.
En concreto, España se halla en estos momentos aislada en el espacio internacional sin apenas fortaleza de poder para liderar cualquier iniciativa que tenga alguna repercusión y atractivo a nivel regional o internacional. Todo ello repercute en nuestro prestigio y credibilidad. Para el ciudadano español es dificil entender que España, siendo el 4º país en el ranking europeo en el PIB, tenga tan poco peso en las grandes decisiones e iniciativas de la Unión Europea o de la OTAN.
En la mitad de esta década de deterioro y de pérdida de credibilidad internacional se produce la invasión de Ceuta los pasados 30 y 31 de julio, que fue calificada por Pedro Sanchez como una violación de la soberanía e integridad territorial española. Sin embargo, poco tiempo después se consideró a la invasión como una crisis migratoria, por parte del gobierno español, hasta que, más adelante, Marruecos la denominó crisis territorial al reivindicar varios de sus ministros los derechos históricos y geográficos de Rabat sobre Ceuta y Melilla.
Es decir, Marruecos viendo que España estaba débil y con muchos problemas para solucionar la crisis migratoria, el conflicto de la vivienda o los asuntos de corrupcion, cambió de postura reivindicando los territorios españoles al mismo tiempo que se postulaba claramente por recibir a todos los inmigrantes, incluidos los menores. Incluso, mencionaba que la mejor solución era que los menores estuvieran con sus padres. Esta posición ha sido apoyada por la Unión Europea.
Pero el gobierno español no ha querido aceptar esta propuesta marroquí aduciendo que las leyes españolas no permiten devolver a los migrantes sin pasar el triaje o método de selección y clasificación necesario para evaluar con rigurosidad y transparencia la situación en que se encuentra cada migrante. Constituye un error estratégico ya que se podía haber legislado en línea con la UE facilitando la devolución de migrantes y devolviendo la credibilidad y prestigio a nuestro país tanto a nivel regional como internacional.
La venganza de la geografia: Gibraltar
En el contexto geopolítico y de seguridad que se acaba de analizar, considero relevante introducir el estrecho de Gibraltar, actualmente principal activo estratégico español y codiciado su control por diferentes potencias como pueden ser Estados Unidos o el Reino Unido. Para este apartado he copiado la frase del título del libro de Robert Kaplan la venganza de la geografía, publicado en español en 2013
En su libro Kaplan aborda la influencia de la geografía en el poder y en la política exterior de los países y sostiene que aquellos que olvidan la geografía nunca pueden derrotarla. Marruecos comparte con España una posición geoestratégica privilegiada en el estrecho de Gibraltar, uno de las rutas marítimas más importantes del mundo por el que pasan anualmente una media de 10.400 barcos siendo un punto clave para el suministro energético europeo.
En los últimos años, Marruecos ha reforzado su peso en capacidades logísticas y de sumistro gracias a infraestructuras como Tánger Med que es el complejo portuario más grande de África y un nodo logístico esencial en el comercio internacional. Este puerto ya supera a Algeciras y a Valencia en volumen de carga. Tiene una capacidad de hasta 7 millones de TEU,s con un calado de 18 metros que permite el atraque de los mayores portacontenedores del mundo.
Para Estados Unidos, el control y la seguridad del estrecho de Gibraltar constituye un objetivo estratégico esencial toda vez que es un Checkpoint fundamental para el paso de sus barcos de guerra y comerciales hacia el Mediterráneo y Oriente Medio escenarios donde Washington tiene importantes intereses estratégicos, económicos, comerciales y de seguridad. Asimismo, y como se decía más arriba, para Europa el estrecho es un paso vital ya que gran parte de las cadenas de suministro para Europa atraviesan esta angostura.
El rearme marroquí contempla incorporar los 10 lanzadores de los primeros lanzacohetes HIMARS en 2027 con misiles ATACMS de un alcance hasta 300 km. Estos misiles estadounidenses se suman a los sistemas israelíes PULS ya adquiridos por Marruecos que emplean distintos tipos de munición, incluidos lanzadores con un alcance máximo de 300 km.
Con independencia de que dichos misiles marroquíes se empleen en operaciones militares convencionales, no hay duda de que parte de ellos se desplegarán para dar seguridad, defender y garantizar el control del estrecho de Gibraltar. Mientras tanto España está pendiente de modernizar su artillería con el programa SILAM diseñado para dotar al Ejército de Tierra de lanzadores móviles y munición guiada de largo alcance.
Mirando al futuro
En función de lo expuesto, y dentro de la actual situación geopolítica y de seguridad regional e internacional, donde se incluye la invasión masiva de inmigrantes en Ceuta con la violación de la soberanía e integridad territorial de España, el Estado tiene la responsabilidad y el deber de tomar la iniciativa y ejercer la disuasión proactiva en su frontera sur que también es frontera de la Unión Europa. Al mismo tiempo, nuestro país debe proteger y garantizar el control y la libre navegación por el estrecho de Gibraltar. Para todo ello, se hacen las consideraciones relacionadas a continuación.
En primer lugar, resulta fundamental la devolución de los migrantes y conseguir que en Ceuta exista la necesaria seguridad y confianza para que todos sus ciudadanos vivan en paz, se sientan protegidos y defendidos como ocurre con todos los habitantes que residan en cualquier ciudad española. Al ser una situación excepcional, no dudo que será preciso diseñar una nueva legislación de migración extraordinaria en colaboración con la Unión Europea.
Con independencia de reforzar y fortalecer la guarnición de Ceuta con Unidades dotadas de material, de armamento y equipo moderno necesario y suficiene para operar en cualquier conflicto de alta intensidad en orden a defender con plena eficacia nuestra soberanía es preciso desplegar fuerzas preposicionades en la península con capacidad de actuación en poco tiempo de forma eficiente y con contundencia. Al mismo tiempo, se debieran mejorar e incrementar las fuerzas y cuerpos de seguridad.
Asimismo, y en especial de cara a la defensa y control del estrecho de Gibraltar, se debiera desplegar el conjunto apropiado de medios ISTAR destinados a obtener y procesar información del entorno operacional al mismo tiempo que se procede a desplegar misiles con lanzadores móviles en ambas orillas capaces de defender eficazmente el estrecho, por un lado, y asegurar y garantizar, por otro, la libre navegación.
Una medida capital y clave consiste en cambiar el rumbo en nuestra política exterior recuperando los aliados y socios tradicionales particularmente en el mundo occidental, donde se encuentran los valores y principios democráticos que son consustanciales con nuestro país, de tal manera que España vuelva a recobrar la credibilidad y prestigio que como uno de los 4 países más importantes de la Unión Europea, se merece. La actual reunión de la SEGIB constituye una oportunidad ideal para recuperar la unidad iberoamericana y, en particular, impulsar el prestigio español en el escenario internacional.
La realpolitik exige a España poner en valor su compromiso con la OTAN y con Estados Unidos con las bases de Rota y Morón al mismo tiempo que defendemos nuestra frontera sur que es tambiém la de la Unión Europea. Soy consciente que en el actual proceso electoral aún se muestra nuestra debilidad por la polarización existente pero también reconozco que el sabio pueblo español ha sabido superarse en circunstancias adversas en multitud de ocasiones.
Es verdad que se debe mantener unas relaciones estables con nuestro vecino del sur pero también es cierto que es preciso declarar alto y fuerte que nuestra integridad territorial es intocable e indiscuible. Es totalmente necesario hacer frente y abortar la iniciativa marroquí del Gran Marruecos que pretende anexionarse el Sahara Occidental, Ceuta y Melilla.
España, como gran país, está obligada a mantener la estabilidad en el Mediterraneo Occidental, en el estrecho de Gibraltar y en África Occidental mediante la disuasión proactiva que abarca nuestro entornom estratégico más cecano. Con las consideraciones indicadas, España es capaz de inclinar el equilibrio geopolitico en el contorno del Estrecho a su favor y recuperar su prestigio en el mundo internacional.
Este es el gran reto que le espera al gobierno que surja en las próximas elecciones
5 de noviembre de 2026
