Francisco José Gonzalez del Piñal Jurado, asociado de AEME, publica en la revista de la Asociación de Militares en Activo y Reserva/retiro de los Tres Ejércitos. AMARTE este ensayo sobre la «guerra»

EXPRESIONES DE LA GUERRA
Francisco Joe Gonzalez del Piñal Jurado
De la Asociacion Española de Militares Escritores.
El concepto guerra y sus apellidos (expresiones de la guerra, manual de guerra, el arte de la guerra …) abarca un abanico de denominaciones interminables, a saber : batalla, bombardeo, choque, combate, conflagración, conflicto, contienda, desavenencia, disputas territoriales (muchas veces economía, ideología, y religión en combinación), divergencia, emboscada, enfrentamiento violento y vandalizado, enfrentamiento fortuito, follón, forma devastadora del conflicto entre rivales, lucha, niveles alarmantes de violencia (devastadoras y de largo alcance), pelea, pleito, pugna, refriega, rompimiento, trampa, zancadilla…
La guerra es la forma o modalidad de conflicto sociopolítico más grave intergrupos. Sus consecuencias : desplazamiento, destrucción, lesiones, muerte, traumas … Sus formas pueden ser : guerra asimétrica, guerra convencional, guerra híbrida, y guerra militar o civil. También se dió el caso en la Antigüedad de las guerras a pedradas… Cuando terminaba la contienda se recogían las piedras “sobrantes”, o que estaban esparcidas ante el teatro de operaciones, guardándose con miras a su reutilización en la próxima refriega. Todo el fenómeno de la movilización ha de ser cierto, comprobado, crucial, fidedigno, legendario, trascendental…
En el arte de la guerra también fluye en la modalidad de bibliografías, de libros con temática propia. Precisamente por eso aparecen libros para ejecutivos, para mujeres, para niños, para policías… Como enfrentamiento armado, violento y sistemático, la guerra que irrumpe entre dos o más grupos humanos (incontrolados, facciones, etnias, regiones, paises) para imponerse al adversario a través de la fuerza se encuentran todo lo que conlleva imponerse al adversario a través de la fuerza, provocando daños irreversibles a través de la destrucción. En un teatro de operaciones donde la lucha continúa afloran alteración por el combate, ataque sin intermisión, desavenencias, lucha armada, pugna, rivalidad…, apareciendo la frase *los políticos la hacen, los militares la deshacen, y el pueblo las padece*, todo envuelto en hostilidad sin precedentes (armamento atómico, biológico, campal, cifras, civil, dar guerra, declarar la guerra, de posiciones (trincheras), electrónica, fría, galana, guerra de cohetes, guerra declarada, guerra de guerrillas, hacer la guerra … por su cuenta, Marina de guerra, nervios, nuclear o atómica, precios, preventiva, psicológica, química, santa, sin cuartel, sorda, sucia… Otras expresiones : acción de guerra, auditor de guerra, bando de guerra, comisario de guerra, consejo de guerra, estado de guerra, madrina de guerra, prisionero de guerra, tambores de guerra …
Con respecto a un compacto Manual de Guerra, antes de remitirnos al Manual de Guerra de don Mariano Rubió Bellver (1862-1938), ingeniero militar español, capitán de Ingenieros, que en 1919 asciende a General de Brigada de Ingenieros. Es autor de diversos libros y artículos (muchos de ciencia militar), uno de ellos precisamente el titulado “Manual de Guerra”; creador, por otra parte, de una Fundación, y presidente de la extraña Sociedad que lleva por título precisamente Sociedad de Atracción de Forasteros (SAF), una organización pionera en Epaña, fundada en 1908 en Barcelona, que se dedicó a impulsar el turismo y modernizar la ciudad mediante la recepción y orientación de viajeros. La Societat d´Atracció de Forasters desapareció al advenimiento de la Guerra Civil. Sus líneas de acción fueron diferentes oficinas de Información, material promocional, e intercambio cultural. Contaba con una revista de divulgación titulada Barcelona Atracción.
Su MANUAL DE GUERRA consistió en un volumen de 496 páginas y más de un centenar de ilustraciones. Llama la atención las postrimerías de su prólogo cuando apostilla : *En la imposibilidad de llevar a campaña o a las maniobras varios libros, para solventar las dudas que en la práctica ocurren, es muy frecuente no llevar ninguno*, hablando, por entonces, de los modernos principios de la guerra, a los cuales hemos procurado ajustar sus páginas.
Antes de imbuirnos en los contenidos militares del MANUAL DE GUERRA, en el orden de numerosas bibliografías, existen manuales de carácter espiritual, así como espiritual de alto nivel, el del guerrero estóico, para combatir al diablo, de esencia atemporal … Llama poderosamente la atención el manual de susurros más íntimos, con termómetro incluido (no por la fiebre , pero sí por los latidos) para parejas lésbicas (porque el amor viene sin instrucciones, según reza la curiosa fuente consultada), con más historias ocultas que las hemerotecas.
En el prólogo de los conceptos del aludido MANUAL DE GUERRA, y en su tabla de materias, se inicia su primera parte contemplando la Topografía. Cartas: el terreno constituye uno de los principales factores que hay que tener en cuenta en la guerra. Es el escenario (lo que se conoce hoy por teatro de operaciones) en donde se desarrollan todas las peripecias de la misma. Y la geografía militar es la descripción de la superficie terrestre considerado como el teatro obligado, como se ha indicado, de todas las operaciones de la guerra. La clasificación de las cartas : las geográficas (mapas), corográficas (mapas de la provincia, comarca), topográficas (pequeña parte del territorio). En esta primera parte de operaciones topográficas, se incluye orientación (puntos cardinales, estrella polar, movimiento del sol, por la luna, con la brújula… ) En la segunda parte se contemplan las armas de fuego, teoría general de las armas de fuego (de repetición, fusilería, portátiles…), Artillería (piezas, municiones, ejecución del tiro…). La tercera de las partes contempla la fortificación de campaña (obras, trazados, movimiento de tierras, herramientas, desmontes y terraplenes, blindajes, posiciones defensivas, trincheras, abrigos, masas protectoras). En la parte 4 se contempla el Ejército de operaciones (base de operaciones, líneas fuertes, cuarteles generales, Estado Mayor, auditoría, vicariato, sanidad, ferrocarriles, telegrafía, palomas mensajeras, aerostación, velocípedos, abastecimientos, comunicaciones. En la 5 se advierte de la traslación e instalación de las tropas, marchas, pasos de rios, puentes, trenes, vehículos, embarques, vivaques, campamentos… En la 6 se contempla el servicio avanzado , estratagemas, exploradores, seguridad, persiana de señales, y reconocimiento. La parte 7ª contempla los combates, batallas, posiciones, avances, retirada, municiones, heridos, prisioneros, así como la suspensión de hostilidades. Y la 8ª trata de sitios (ataque, bloqueos, asaltos, defensas…). Un apéndice contempla las guerras irregulares, ejército de operaciones, servicio de campaña, fortificación, combates, exploración, seguridad, comunicaciones, transportes, abastecimientos…
El desarrollo de todas estas partes, estructuradas, afloraría, en primer lugar, cerca de las armas de fuego, su propia teoría general : concepto mecánico, pues las armas de fuego son máquinas o aparatos destinados a lanzar a distancia una masa sólida, empleando como agente motor la fuerza expansiva de los gases producidos por la ignición de la pólvora. Proyectil, masa solida que hay que lanzar sobre el enemigo o el material que la protege o de algún modo le favorece.
En la Artillería, la de Campaña se caracteriza por la relativa ligereza de su material. La Artillería de Sitio no necesita ser tan ligera, la de Plaza y Costa resulta más pesada y estar fija en su emplazamiento. En la de Campaña convive la de Montaña, transportable a lomo, Artillería de Batalla y posición; Artillería Antiaérea.
En otro orden de cosas, Fortificación es el arte de modificar el terreno para el combate en provecho de las fuerzas propias y detrimento de las del enemigo. La trinchera es una excavación longitudinal practicada en el terreno con el objeto de proteger a las tropas del fuego enemigo (cubierta o abrigo).
La composición de las raciones alimenticias en casi todos los ejércitos se clasifican tales raciones en ordinarias y extraordinarias, a tenor de la fatiga a la que esté sometida la tropa y el ganado : ración de pan, agua, vino café, aguardiente, tabaco, combustible, alumbrado. Si no tienen cama pues paja para el descanso. También incluye alimentación e higiene del caballo.
El servicio de las fuerzas exploradoras es penoso en grado sumo, y el ganado se resiente de él si no se le atiende con especiales cuidados.
La regularidad en las horas de comer el ganado y la manera de distribuir las raciones es de la mayor importancia. La alimentación ha de ser proporcionada al trabajo que el animal realiza. A la madrugada ración de heno, después de la limpieza de la mañana y la tarde abrevarlo y darle avena, paja, y por la noche, de nuevo, avena y paja.
En guerra, ¡ ojo !, el caballo marcha con el pienso de la noche anterior, no con el de la mañana. En invierno la bebida debe limitarse al centro del día , y en verano a la madrugada, y después de la puesta del sol. En los momentos de fatiga el caballo no debe beber, ni cuando atraviesa una corriente a nado, pero si en la marcha se encuentra una corriente de agua puede beber moderadamente sin quitarle la brida.
El combate es el acto principal de la guerra. Las operaciones, las marchas, las maniobras, concurren a prepararlo , a utilizar sus resultados. En zonas especialmente duras (Sáhara) la descripción se hace más dura y diferente , que merece un capítulo más monográfico, que, además, incluye hasta la figura del curandero de camellos; y no
digamos en las guerras irregulares, ya epigrafiadas, aquellas en que por circunstancias especiales no es posible seguir estrictamente las reglas del arte militar en la ejecución de las operaciones de campaña.
