Posibilidad de abrir una ruta de comunicación entre los Mares del Norte y Sur por el istmo de Tecoantepeque en Méjico a través del río Coazalcoalcos. Coronel, r Zamorano Garcia

 

   istmo-tehuantepec

 

 

Posibilidad de abrir una ruta de comunicación entre los Mares del Norte y Sur por el istmo de Tecoantepeque en Méjico a través del río Coazalcoalcos.

 

Carlos Zamorano Garcia
 Coronel, r
Asociacion Española de Mlitares Escritores

 

Introduccion

 

Establecidos los virreinatos en tierras americanas pronto se vio la necesidad de facilitar el tránsito de mercancías entre las localidades situadas próximas a los dos océanos, Atlántico y Pacífico, nombrados mares del Norte y del Sur, en la época del dominio hispano.

Muchas eran las dificultades por la fragosidad del terreno entre ambas costas y casi impensable la ruta a través del estrecho de Magallanes. El comercio se encarecía notablemente y la integridad en la llegada de las mercancías era dudosa.

Para lograr un paso accesible fueron varios los intentos, que, desde temprana edad, se idearon para conseguir un camino que, aprovechando recursos naturales, especialmente los ríos, y modificando con alguna obra el terreno, hiciera factible el soñado paso entre los dos Mares.

Un proyecto interesante es el que propuso el ingeniero del rey Agustín Crame, a petición del virrey Antonio Bucarely, en 1774, y estudiado a través del río Coazalcoalcos, que desemboca en la barra del Mar del Norte, y hasta Tecoantepeque en el Mar del Sur. El proyecto de Crame está muy detallado e incluye un mapa de la zona reconocida, con la particularidad que dicho mapa está al revés según la tipología de la época.

Supone el virrey Bucarely que el camino que debió seguir Cortes de Tecoantepeque hacia la costa es el que indica Agustín Crame. Así mismo si había artillería en San Juan de Ulúa, situado en el Mar del Norte, procedente de Manila, ésta debía haber seguido la ruta indicada por Crame en su informe.

Francisco López de Gómara en su Historia General de las Indias y en lo referido a la conquista de Méjico, cuenta lo siguiente:

“Cuando Cortés tuvo algo de reposo, le requirieron presidente y oidores que dentro de un año enviase armada a descubrir por el mar del Sur, conforme a la instrucción y conveniencia que traía del emperador, hecha en Madrid a 27 de octubre del 1529, y firmada por la emperatriz doña Isabel, donde no quería que que su magestad contrataría con otra persona. Tanto hicieron esto por alejarlo de Méjico, como porque cumpliese lo que había capitulado con el emperador; que bien sabían que tenía siempre muchos carpinteros y navíos en el astillero; pero querían que él mismo fuese allá. Cortés respondió que así lo haría. Metió, pues, mucha prisa a dos naos que se estaban construyendo en Acapulco etc.

Cuando las naos se terminaron, las armó Cortés muy bien de gente y artillería; las llenó de vituallas, armas y rescates. Salieron las naves del puerto de Acapulco el día de Corpus Cristi del año 1532 y tras de numerosas vicisitudes no lograron cumplir la misión encomendada pereciendo casi todos los tripulantes.

Cortés, en cuanto lo supo, se fue a Tecoantepec, villa suya, que está en Méjico a ciento veinte leguas. Preparó dos navíos que sus oficiales acababan de hacer, los abasteció muy cumplidamente y partieron un año y medio después. Estas dos naves se perdieron una de otra la primera noche que se hicieron a la vela y nunca más se vieron. (…) En esto pararon aquellas cuatro naos que cortés envió a descubrir.”

 

Informe de Agustin Crame sobre el Reconocimiento del rio Goazalcoalcos, en 1774.

Excelentísimo señor. Mui señor mío: La carta que escribí a V. E. de Tecoantepeque el día 28 del pasado estava algo teñida con el sentimiento de no haver encontrado hasta entonces el camino que pudo llevar la Artillería. Salí de aquella Villa con este disgusto; y antes de dar la buelta por el camino que me habían informado, me empeñé en el reconocimiento por la Sierra, que está a nueve leguas de Tecoantepeque, y buscando de unos cerros en otros los parages más aparentes, como si mi idea hubiera sido abrir camino nuevo, di por fortuna mía no solo con el camino por donde pudo pasar la Artillería, sino por donde efectivamente pasó, siendo prueva incontestable de esta verdad los desmontes repetidos que hallé en las laderas de los cerros para formar camino espacioso para ruedas, cosa que en estos Países no pudo practicarse sino para semejante fin pues en el camino Real, por no dar los Indios quatro golpes de hazada van los Pasageros al pasar la Sierra con peligro de despeñarse como sucedió con una de mis cargas, y ha sucedido a otros muchos, especialmente quando hay Nortes.

               Con el gusto de esta descubierta seguí hasta la Hacienda del Marquesado llamada la Chivela doce leguas de Tecoantepeque, y donde ya las vertientes corren para el Norte. Después reconocí el camino de que me habían informado, que es más largo, y viene también a la Chivela dando buelta por Venta de Chicapa: casi todo es bueno, y la parte de tierra que atraviesa no es mui elevada, y puede componerse.

               Cerca de esta Venta pasa el Río de San Miguel que corre para el Sur, y cerca de la Chivela el de Moloya que va para el Norte como de buelta encontrada; y la travesía de uno a otro, que es de ocho a nueve leguas, es la mayor parte buen terreno.

               Allí me detube a examinar y a reflexionar, sobre la buena disposición que ofrecen, así el Terreno como los Ríos, para la comunicación de ambos Mares; y fueron muchas las ideas que nacieron de esta reflexión.

               Después seguí mi viaje, andando, en lo que es camino, dos días y medio por Tierra desde Tecoantepeque, y día y medio por agua, hasta el paso de Tacojalpa, que es el paraje donde me embarqué, y que dista diez leguas por el Río de la Costa. De aquí bajaré a la barra para examinarla y sondarla, y concluiré mi viaje reconociendo otros Ríos, que se dan la mano con los reconocidos.

               Para que V. E. vea las principales resultas de mis reconocimientos los he puesto por puntos en papel separado. Es inútil el recargar más explicación, hasta que V. E. vea el Mapa de todo este País.

               Para desempeñar la confianza de V. E. me parece que no me ha quedado que hacer: he tardado poco, pero tampoco he parado. La noche servía para volver por los parajes que había reconocido y el día para reconocer otros nuevos. Y en sin si V. E. tuviese nuevas órdenes que embiarme podrán tal vez alcanzarme en Tacotalpa donde como en todas partes uno de mis más vivos deseos será obsequiar a V. E. y lograr desempeñar lo que pusiese a mi cargo.

               Nuestro Señor dilate la vida de V. E. los muchos años que deseo, y necesito. Cosoliacaque el 2 de enero de 1774. Excelentísimo Señor besa la mano de V. E. su más atento obediente y afecto servidor Agustín Crame.

               Excelentísimo Señor Bailío Freire don Antonio Bucareli y Ursúa.

 

1º. . . .  Que no solo pudo pasar Artillería, sino que efectivamente pasó por el camino que he descubierto.

2º. . . . . Que la Artillería, probablemente, solo fue por tierra de Tecoantepeque al Río Malatengo, que entra después en Goazalcoalcos y que aprovecharon la estación de medianas crecientes.

3º. . . .  Que pudo también bajar por el de Saravia aunque está más distante.

4º. . . .  Que en ciertos tiempos del año, así Malatengo como Saravia no tienen agua suficiente para dicha Navegación

5º. . . . Que el bajar la Artillería por Goazalcoalcos es un juguete, y que el subir, aunque con trabajo, se lograría también con canoas que deberían hacerse aparentes para el fin.

6º. . . .  Que el seguir el camino desde Tecoantepeque hasta Goazalcoalcos, sin servirse de los Ríos Matalengo ni Saravia, pudo practicarse; pero como huviera sido trabajo costoso y mal entendido para el solo fin de pasar algunos cañones; y más debiéndose abrir cinco o seis leguas de camino en terreno desigual y Bosque fragoso.

7º. . . .  Que si se tuviese la idea de comunicar ambos Mares, ofrece buena disposición el terreno y aun mejor los Ríos: consistiendo lo principal de la obra en comunicar los de Cituna, y Moloya que entran en Matalengo, con el de San Miguel o la Venta de Chicapa que corre al Mar del Sur, siendo el intervalo entre ellos de ocho a nueve leguas, la mayor parte buen terreno; y aunque hay que atravesar algunas lomas, puede ser que con sola una Mina se consiguiera la comunicación.

8º. . . . Que de la Venta de Chicapa a Tecoantepeque y a la Costa del Sur, es todo el terreno perfectamente llano, y sin obstáculo alguno para establecer la Navegación.

9º. . . . Que prescindiendo de cualesquiera motivos que pudiera haver para establecer dicha Navegación, ofrecen las Provincias de Acayucan, Tecoantepeque, y demás inmediatas muchas ventajas en su recíproco comercio, del cual se podrá hablar más por extenso.

10º. . . . Que la Provincia de Goazalcoalcos, que fue la más poblada que encontró Cortés está enteramente despoblada en todo el curso del Río, y internándose un poco la Población más inmediata está doce leguas de dicho Río, siendo todo lo despoblado excelente terreno.

11º. . . .  Que en la Costa del Sur no hay Puerto en las inmediaciones de Tecoantepeque; pero que hay buenos Surgideros, y proporción para formarlo sin excesivo gasto.

12º. . . .   Que la Barra de Goazalcoalcos, según los mejores informes, es imbariable, suficiente para fragatas, y no mui difícil proporcionarla para Navíos; pero que esto se verá bien para informar mejor.

13º. . . .   Que si se tratase de la expresada comunicación de ambos Mares, seguiría como consecuente el pensamiento de establecer por ella el comercio del Perú, reuniendo a un punto todo el comercio de las dos Américas; pensamiento mui practicable; pero sobre el qual y sobre otros puntos no parece necesario anticipar mis ideas.

 

Es copia de la Carta original y Documentos que en ella se cita, que queda entre los papeles reservados de la Secretaría de Cámara y Virreinato que es a mi cargo de que Certifico. México veiteyseis de Enero de Mil setecientos seten y quatro.

                                                           Melchor de Peramás (firmado)

 

ES.41091.AGI/21.2.1//ESTADO,20,N.6

Reconocimiento desde Barra de Guazalcoalcos a Tecoantepeque

 

AGI,ESTADO,20.N.9_RECONOCIMIENTO RIO GOAZACOALCOS, 1774-03.27

 

(Al margen)

El Virrey de Nueva España da cuenta del reconocimiento que ha hecho del Río de Goazalcoalcos, y terreno que intermedia a Tecoantepeque, el Coronel don Agustín Crame, acompañando el Plano.

(Texto) Mui Señor mío. En Carta Número1258, di cuenta a V. E. de las primeras noticias que me pasó el Coronel don Agustín Crame, Theniente de Rey de Veracruz encargado por mí de reconocer el Terreno que intermedia desde la Barra de Goazalcoalcos, en el Seno, hasta Tecoantepeque en la Mar del Sur, y lo executo ahora con inclusión del Plano formado para demostración, de la facilidad de transportes de lo que se necesite para los Nuevos establecimientos, para fomentar los reconocimientos, o para quanto el Rey resuelva, sin tanto gasto, como sufre hoy la Real Hacienda en quanto se conduce para el Astillero de San Blas, ni el tiempo que se perdería recurriendo a Manila.

Hasta ahora no se ha encontrado Documento auténtico que acredite haberse servido de estos mismos Ríos para la comunicación de los dos Mares, pero es constante que en San Juan de Ulúa hubo Artillería fundida en Manila, que últimamente se llebó de España por inútil: que Don Agustín Crame no solo encuentra la posibilidad de la Navegación en los Ríos, sino las señales del camino abierto por tierra para comunicarse de uno a otro, y la tradición del País de ser aquel el camino por donde pasó la Artillería.

Que así mismo parece constante que las primeras embarcaciones que hizo construir Hernán Cortés para ir a Californias, fue en Tecoantepeque, y que no pudo ser otro el camino de que se sirviese, que es el que indica don Agustín Crame, después de todos los exámenes que ha practicado sin escusar fatiga, y auxiliado de su gran talento, profundo Estudio, y deseo de desempeñar con acierto quanto se pone a su cuidado relativo al mejor servicio del Rey.

Todas estas noticias me parecen dignas de la de S. M. por lo que pueden contribuir, para la resolución de lo que se premedite, para poner obstáculos a las ideas de los Rusos, y así pido a V. E. se lo haga presente.

Nuestro Señor guarde a V. E. muchos años que deseo. México 27 de Marzo de 1774.

Excelentísimo Señor.

Besa la mano de V. E. su más rendido y reconocido servidor.

Antonio Bucarely y Ursúa (firmado)

 

Excelentísimo Señor Baylio Freire Don Julián de Arriaga.

 

AGI. ESTADO,20,N.6 Fecha 1774-01-27

 

(al margen) N. 1258. Reservado.

El Virrey de Nueva España Acompaña copia de las noticias que ha recivido del Coronel don Agustín Crame, de las primeras diligencias que ha practicado en el reconocimiento del Terreno que yntermedia desde la Barra de Goazalcoalcos a Tecoantepeque, de que está encargado para los fines que se expusieron en carta Nº. 1182.

(texto) Mui señor mío: en carta reservada Nº. 1182 di cuenta a V.E. entre otras cosas hablando de las disposiciones que tenía dadas para combinar el modo de saber lo que adelantavan los Rusos en sus exploraciones de la comisión reservada que havía encargado al coronel don Agustín Crame, para que reconociese el terreno que intermedia desde la Barra de Goazalcoalcos, a Tecoantepeque bien cierto de que su inteligencia, celo y amor a el Servicio, producirían todas las noticias correspondientes a ilustrar a este Govierno, como se verifica de la copia de su carta que acompaña, y apuntes que cita, y dirijo a V.E. por lo que puede importar para las resoluciones sucesivas, en el ínterin que reconocido el Plano de que habla, sus observaciones, lo que produzca la exploración del Alférez de Fragata don Juan Pérez en su Navegación a el Norte, y del Capitán Ansa desde el Presidio de Tubac, a el Puerto de Monte-Rey, puedan hacerse menos expuestas combinaciones, conque oponer fuersas superiores a las que establescan los Rusos en la Mar del Sur; de que pido a V.E. se sirva dar cuenta a S.M.

Dios guarde a V.E. muchos años que deseo. México 27 de Henero de 1774.

Besa la mano de V.E, su más Rendido Reconocido Servidor.

Antonio Bucarely y Ursúa (firmado)

 

Excelentísimo Señor Baylio Freire don Julián de Arriaga.

 

AGI. ESTADO, 20 N. 9 (2)

México 27 de Marzo de 1774.

El Virrey Bucareli.

Da cuenta del reconocimiento que ha hecho de su orden del Río de Goazalcoalcos, y terreno que intermedia a Tecoantepeque el Coronel D. Agustín Crame, Teniente de Rey de Veracruz, con inclusión del Plano formado, para demonstración de la facilidad de Transportes de lo que se necesite para los nuevos establecimientos, para fomentar los reconocimientos, o para quanto V. M. resuelva, sin tanto gasto como sufre hoy la Real Hacienda en quanto se conduce para el Astillero de San Blas, ni el tiempo que se perdería recurriendo a Manila.

Expone que hasta ahora no se ha encontrado Documento auténtico que acredite haverse servido de estos mismos Ríos por la comunicación de los dos Mares, pero que es constante que en San. Juan de Ulúa hubo Artillería fundida en Manila, que últimamente se trajo a España por inútil.

Que Dn. Agustín Crame no solo encuentra la posivilidad de la navegación en los Ríos, sino las señales del camino abierto por tierra para comunicarse de uno a otro, y la tradición del País de ser aquel el camino por donde pasó la Artillería.

Que así mismo parece constante que las primeras embarcaciones que hizo construir Hernán Cortés para ir a Californias fue en Tecoantepeque, y que no pudo ser otro el camino de que se sirviese que el que indica Crame, después de todos los exámenes que ha practicado sin escusar fatiga, y auxiliado de su gran talento, que deseo de mejor servicio de V. M.

Todas estas noticias parecen al virrey dignas de la de V. M. por lo que pueden contribuir para la resolución de lo que se premedite para poner obstáculos a las ideas de los Rusos.

 

Mapa,istmo,Tehuantepec,curso río,Coatzacoalcos, AGI, MP-MEXICO,302

Descripción del mapa

Istmo de Tecoantepeque, y curso del Río de Goazalcoalcos

Empieza este Istmo por la parte del Norte en la barra de Goazalcoalcos; la qual tiene, a media marea 24 palmos de agua, excepto en una pequeña parte de su extensión, que no hay más que 18. Estos mismos son los que encontraron en el primer descubrimiento, y los que yo he hallado; por cuya razón, y por convenir con estos sondeos, otros muchos hechos en el espacio de 13 años por el vigía actual, se puede inferir que dicha barra es invariable, o que si hay en ella alguna variación, no es muy considerable, ni se ha percivido.

En aquella parte de costa hay meganos de mediana altura, no pelados como los de Veracruz, sino cubiertos de excelente pasto para los Ganados. Pasada la barra, tiene ya el río de 6 a 8 brazas de fondo; y aun quarto de legua, se ve en la parte del Oeste el sitio donde se fabricó la Nueva España. A quatro leguas, y en la orilla oriental, estuvo situada la antigua Villa del Espírito Santo: y es tradición constante en aquella Provincia que se abandonó por los continuos saqueos, con que la hostigaron en el siglo pasado, los Ingleses.

Siguiendo el curso del río, están a diez leguas de la barra, en la parte del oeste, los esteros de Poshmetacan, Jacojalpa, y Facojalpilla, donde se conservan los Pinos, que sirven para arboladuras de nuestros Navíos, y se llevan todos los años a la Habana. Una legua antes de dichos esteros, está el Paso Real, por donde va el camino para la Provincia de Tabasco.

Asta aquí, y aun algo más arriba tiene el río de 200 a 300 y 100 varas de ancho, con fondo suficiente para embarcaciones mayores: Y para Goletas y Balandras, hasta el cerrito de Guapiloloya, que es donde está el primer Vado en tiempo de seca. En toda esta distancia están, como a nivel, las márgenes del río, elevadas sobre él de 3 a 4 varas: y en dicho cerro, es donde se ven las primeras piedras; las quales están en diferentes lechos, interrumpidos con greda. Así este cerrito, como otros dos o tres que se encuentran algo más arriba, apenas tienen de 20 a 25 varas de altura: de modo que se puede decir que el río sigue por terreno llano hasta el confluente de los Miges; y hasta allí es poco perceptible su corriente.

Más arriba de este confluente, y cerca del río de la Puerta, empiezan a divisarse lomas, de una y otra parte, las quales, a medida que se va subiendo, van siendo más altas: de suerte que entre el río de la Puerta, y el de Saravia, llega su altura hasta 60 y 70 varas: después son una tercera parte más bajas, hasta cerca del Río Malatengo; y de aquí para arriba, ya es todo el terreno más elevado y escabroso.

En todo el curso del río abundan, por uno y otro lado las maderas de construcción, y especialmente los cedros, que se ven muy grandes en las mismas orillas. Desde antes de llegar al río de Saravia, abundan también mucho las maderas fuertes, como Sabicues, Guayacanes &, y siguen con abundancia hasta el terreno que empiezan los Pinos, que es cerca del sitio en que está señalado su corte en este Mapa.

Desde el río de la Puerta empiezan las chorreras o raudales en el de Goazalcoalcos; son ya frecuentes en las orillas los peñascos; y corre tan angosto, que apenas tiene de 35 a 40 varas en algunas partes. Entre el de Saravia y el de Malatengo, está el desembarcadero llamado el Malpaso, donde desembarqué para tomar el camino de Tecoantepeque. Las primeras seis leguas de este camino son por bosque alto de excelentes maderas: hay sus subidas y bajadas, porque las lomas son frecuentes, pero no muy altas: luego se sale a las Savanas, y es tierra casi llana asta las inmediaciones de San Juan de Guichicobi, que está situado en terreno quebrado. Siguiendo el camino de San Juan para Tecoantepeque, continua el mismo terreno hasta cerca del Río Malatengo; y de aquí para adelante, ya son lomas suaves.

El camino que desde el río Malatengo está señalado con puntos dobles, y pasa por el barrio, la Chivela, y San Gerónimo, es el que trajo la Artillería que se condujo en el siglo pasado de Tecoantepeque a la barra de Goazalcoalcos, y de allí a San Juan de Ulúa. Esta Artillería probablemente se embarcó en Malatengo en el parage A, y se bajó en tiempo de aguas por este río, o atravesando por el de Saravia al de Goazalcoalcos, por el qual continuó su navegación hasta el mar.

Es de advertir, que este río Malatengo solo en tiempo de lluvias tiene caudal suficiente para dicha navegación, aun practicándola con Canoas que calen muy poca agua. También se ha de notar, que el de Saravia ofrece alguna mejor porción; y que el terreno entre Malatengo y Saravia, por el parage BC, es de lomas muy suaves, por las quales fuera fácil abrir camino bueno. Igualmente representa ser buen terreno el que hay entre Saravia, y el de los Miges, cortando por la dirección CD: pero como para conocerlo perfectamente sería menester ir abriendo camino por aquellos desiertos, no se puede determinar con certidumbre la interior disposición de aquel terreno. Su reconocimiento podría convenir, siempre que se quisiese abrir un camino permanente para ruedas; pero para el uso de una u otra vez, no tengo por imposible el subir Artillería (excepto la de a 24) por los ríos, hasta el parage A, executándolo con Canoas aparentes para el fin, y aprovechándose de la creciente de los ríos, en la estación de aguas. Desde allí fuera fácil la conducción por tierra hasta Tecoantepeque, renovando el camino por donde pasó la que se condujo a San Juan de Ulúa en otro tiempo; y el mayor gasto sería para poner en buen estado la parte que atraviesa la Sierra entre la Hacienda de la Chivela y San Gerónimo. Para todo lo que puede llevarse a lomo nada hay que hacer; en qualquier tiempo del año se puede practicar; conducido con Canoas hasta Malpaso, desde allí hay 30 leguas de camino abierto hasta Tecoantepeque.

La disposición de los ríos: La Sierra que está como interrumpida entre Santa María de Petapa, y San Miguel: y la buena proporción que ofrece el terreno, hacen conocer que no fuera empresa muy difícil, ni de excesivo gasto la comunicación de los dos Mares. Suspendiendo las aguas de los Ríos Moloya, y Cituna, se abriría un canal para comunicarlos con el de San Miguel, que pasa por la Venta de Chicapa, y de aquí adelante ya no hay dificultad; porque todo es perfectamente llano hasta Tecoantepeque. Del punto de la división de las aguas se sacaría otro canal, costeando el río Malatengo, y con pocas enclusas, se pondría a nibel del terreno C; por el qual entraría en el río de Saravia, o continuaría hasta el de la Puerta según conbiniese: y de qualquiera de estos dos ríos, se pondría a muy poca costa corriente la navegación hasta el de Goazalcoalcos.

México 20 de Febrero de 1774 == Crame.

 

Escala de 20 leguas de a cinco mill Varas Castellanas cada una.

Nota

Como las leguas de que aquí se trata, son las legales de Castilla de a cinco mill varas cada una, se deve tener presente que estas son una tercera parte menores, que las comunes de España de 17 ½ en grado; y así las 60 leguas que tiene este Istmo de Tecoantepeque, vienen a reducirse a 40 españolas.

 

Es copia del original que queda en poder del Exmo. Señor Beylío Frey Dn. Antonio María Bucareli y Ursúa, Virrey, y Capitán General de estos Reynos, México 18 de Marzo de 1774.

Diego Panés (rubricado)

 

Las fuentes utilizadas proceden del Archivo General de Indias (AGI)