Figura 3: Amaro Pargo en un detalle del lienzo de autor desconocido, pero del círculo de José Rodríguez de la Oliva, Cristo de la Humildad y Paciencia (ca. 1730), expuesto en la ermita de Nuestra Señora del Rosario (siglo XVIII), sita en el Barrio de Machado, en el municipio del Rosario (Tenerife). Esta ermita fue construida, en parte, con las aportaciones del propio corsario, en las inmediaciones de su residencia.
Figura 16: Cueva de San Mateo, en la Punta del Hidalgo, donde la leyenda cuenta que está escondido el tesoro amasado por Pargo en sus años de piratería.
Figura 14: Fotografía de época de la casa del pirata Amaro Pargo, ubicada en el Barrio de Machado (El Rosario, Tenerife), cuando aún conservaba su estructura original (Museo Palacio de Lercaro de la Laguna) y aspecto ruinoso actual, debido a las inclemencias del tiempo, los destrozos de los buscadores de tesoros y la ausencia de protección pública.
Figura 1: Personajes de la cuarta entrega de Assassin’s Creed: Black Flag (Ubisoft, 2013), ambientada en la edad de oro de la piratería, figurando entre ellos, en imagen ficticia, el capitán Amaro Pargo
Figura 14 bis: Fotografía de época de la casa del pirata Amaro Pargo, ubicada en el Barrio de Machado (El Rosario, Tenerife), cuando aún conservaba su estructura original (Museo Palacio de Lercaro de la Laguna) y aspecto ruinoso actual, debido a las inclemencias del tiempo, los destrozos de los buscadores de tesoros y la ausencia de protección pública.
Figura 13: Lápida de la tumba de Amaro Pargo, ubicada en la Parroquia de Santo Domingo de Guzmán, en la ciudad de San Cristóbal de La Laguna (Tenerife). Destaca, en la lápida, una calavera con las tibias cruzadas, guiñando el ojo derecho y manteniendo abierto el izquierdo.
Figura 2: Partida de bautismo de Amaro Rodríguez-Felipe, firmada el 3 de mayo de 1678 por el padre Manuel Hurtado Mendoza, en la Iglesia de Nuestra Señora de Los Remedios (La Laguna, Tenerife), Libro XIII de Bautismos, folio 172 vº (Archivo Histórico Diocesano de Tenerife).
Figura 15: Antigua foto del patio de la casa de Amaro Pargo. Desde esta vivienda se avistaba el mar y las posibles presas del corsario