Figura 9: Representación romántica de los piratas berberiscos en el lienzo Combate naval, cañones siendo posicionados en cubierta (1844) del pintor danés Niels Simonsen y perteneciente, en su origen, a la colección privada del Emperador Francisco José de Austria.
Figura 14 bis: Fotografía de época de la casa del pirata Amaro Pargo, ubicada en el Barrio de Machado (El Rosario, Tenerife), cuando aún conservaba su estructura original (Museo Palacio de Lercaro de la Laguna) y aspecto ruinoso actual, debido a las inclemencias del tiempo, los destrozos de los buscadores de tesoros y la ausencia de protección pública.
Figura 6: El segundo Blandón, botado oficialmente como Las potencias del Santo Cristo de San Román, debe su nombre a las diademas del Cristo Negro de la iglesia de San Román en Campeche (México).
Figura 13: Lápida de la tumba de Amaro Pargo, ubicada en la Parroquia de Santo Domingo de Guzmán, en la ciudad de San Cristóbal de La Laguna (Tenerife). Destaca, en la lápida, una calavera con las tibias cruzadas, guiñando el ojo derecho y manteniendo abierto el izquierdo.
Figura 6: El segundo Blandón, botado oficialmente como Las potencias del Santo Cristo de San Román, debe su nombre a las diademas del Cristo Negro de la iglesia de San Román en Campeche (México).
Figura 3: Amaro Pargo en un detalle del lienzo de autor desconocido, pero del círculo de José Rodríguez de la Oliva, Cristo de la Humildad y Paciencia (ca. 1730), expuesto en la ermita de Nuestra Señora del Rosario (siglo XVIII), sita en el Barrio de Machado, en el municipio del Rosario (Tenerife). Esta ermita fue construida, en parte, con las aportaciones del propio corsario, en las inmediaciones de su residencia.
Figura 11: Caracterizaciones de diferentes videojuegos del corsario español Amaro Pargo.
Figura 16: Cueva de San Mateo, en la Punta del Hidalgo, donde la leyenda cuenta que está escondido el tesoro amasado por Pargo en sus años de piratería.
Figura 8: Dibujo del navío El Clavel, anclado en el antiguo puerto de Guadamoxete (Babía de Radazul). Fue fabricado en la caleta de Icod, siendo uno de sus capitanes el hermano del corsario, José Rodríguez-Felipe. El barco estaba preparado para la defensa y ataque con 24 piezas de artillería. Su hundimiento tuvo lugar en las costas de Cuba, en septiembre de 1728, cuando se encaminaba al puerto de San Cristóbal de La Habana.