Figura 6: El segundo Blandón, botado oficialmente como Las potencias del Santo Cristo de San Román, debe su nombre a las diademas del Cristo Negro de la iglesia de San Román en Campeche (México).
Figura 14: Fotografía de época de la casa del pirata Amaro Pargo, ubicada en el Barrio de Machado (El Rosario, Tenerife), cuando aún conservaba su estructura original (Museo Palacio de Lercaro de la Laguna) y aspecto ruinoso actual, debido a las inclemencias del tiempo, los destrozos de los buscadores de tesoros y la ausencia de protección pública.
Figura 14 bis: Fotografía de época de la casa del pirata Amaro Pargo, ubicada en el Barrio de Machado (El Rosario, Tenerife), cuando aún conservaba su estructura original (Museo Palacio de Lercaro de la Laguna) y aspecto ruinoso actual, debido a las inclemencias del tiempo, los destrozos de los buscadores de tesoros y la ausencia de protección pública.
Personajes de la cuarta entrega de Assassin’s Creed: Black Flag (Ubisoft, 2013), ambientada en la edad de oro de la piratería, figurando entre ellos, en imagen ficticia, el capitán Amaro Pargo.
Figura 9: Representación romántica de los piratas berberiscos en el lienzo Combate naval, cañones siendo posicionados en cubierta (1844) del pintor danés Niels Simonsen y perteneciente, en su origen, a la colección privada del Emperador Francisco José de Austria.
Figura 2: Partida de bautismo de Amaro Rodríguez-Felipe, firmada el 3 de mayo de 1678 por el padre Manuel Hurtado Mendoza, en la Iglesia de Nuestra Señora de Los Remedios (La Laguna, Tenerife), Libro XIII de Bautismos, folio 172 vº (Archivo Histórico Diocesano de Tenerife).
Figura 12: Acta de defunción del capitán Amaro Rodríguez-Felipe (4 de octubre de 1747), Libro VIII de Defunciones, folios 61 rº-61 vº de la Iglesia de Nuestra Señora de los Remedios de La Laguna (Archivo Histórico Diocesano de Tenerife).
Figura 13: Lápida de la tumba de Amaro Pargo, ubicada en la Parroquia de Santo Domingo de Guzmán, en la ciudad de San Cristóbal de La Laguna (Tenerife). Destaca, en la lápida, una calavera con las tibias cruzadas, guiñando el ojo derecho y manteniendo abierto el izquierdo.