Personajes de la cuarta entrega de Assassin’s Creed: Black Flag (Ubisoft, 2013), ambientada en la edad de oro de la piratería, figurando entre ellos, en imagen ficticia, el capitán Amaro Pargo.
de las rutas de navegación de las flotas hacia las Indias Occidentales.
Figura 12: Acta de defunción del capitán Amaro Rodríguez-Felipe (4 de octubre de 1747), Libro VIII de Defunciones, folios 61 rº-61 vº de la Iglesia de Nuestra Señora de los Remedios de La Laguna (Archivo Histórico Diocesano de Tenerife).
Figura 16: Cueva de San Mateo, en la Punta del Hidalgo, donde la leyenda cuenta que está escondido el tesoro amasado por Pargo en sus años de piratería.
Figura 10 bis
Figura 6: El segundo Blandón, botado oficialmente como Las potencias del Santo Cristo de San Román, debe su nombre a las diademas del Cristo Negro de la iglesia de San Román en Campeche (México).
Figura 14: Fotografía de época de la casa del pirata Amaro Pargo, ubicada en el Barrio de Machado (El Rosario, Tenerife), cuando aún conservaba su estructura original (Museo Palacio de Lercaro de la Laguna) y aspecto ruinoso actual, debido a las inclemencias del tiempo, los destrozos de los buscadores de tesoros y la ausencia de protección pública.
Figura 8: Dibujo del navío El Clavel, anclado en el antiguo puerto de Guadamoxete (Babía de Radazul). Fue fabricado en la caleta de Icod, siendo uno de sus capitanes el hermano del corsario, José Rodríguez-Felipe. El barco estaba preparado para la defensa y ataque con 24 piezas de artillería. Su hundimiento tuvo lugar en las costas de Cuba, en septiembre de 1728, cuando se encaminaba al puerto de San Cristóbal de La Habana.
Figura 13: Lápida de la tumba de Amaro Pargo, ubicada en la Parroquia de Santo Domingo de Guzmán, en la ciudad de San Cristóbal de La Laguna (Tenerife). Destaca, en la lápida, una calavera con las tibias cruzadas, guiñando el ojo derecho y manteniendo abierto el izquierdo.