BALTASAR DE AYALA

 AUDITOR GENERAL EN FLANDES

Baltasar de Ayala nació en Amberes en 1548 en tiempos del emperador Carlos V. Su padre Don Diego de Ayala procedía de Burgos  pero desde quince años antes del nacimiento de nuestro autor se había establecido en Amberes, allí se casó con una flamenca de origen local y noble Doña María de Renialme. La formación de nuestro autor por lo tanto tuvo más de belga que de español, dadas las circunstancias, no obstante posteriormente dio fe de su origen español de forma notoria cuando debido a su cargo en los ejércitos españoles en la zona tomó claro partido por España.

Estudió Derecho en la Universidad de Lovaína, al terminar sus estudios buscó empleo público en los estamentos estatales españoles situados en la Región y que el Rey Felipe II había diseñado para su mejor gobierno. Sus estudios se orientaron siempre al Derecho de Gentes y en lo que podíamos llamar las Ordenanzas de nuestros Ejércitos y las relaciones disciplinarias entre sus integrantes.

Alejandro Farnesio fue el General para quien  Baltasar de Ayala desempeñó el cometido de Auditor General, sin lugar a dudas, la personalidad, valor y eficacia del Duque de Parma y Plasencia influyó notablemente en nuestro autor, las cualidades militares y de gobierno de su Jefe se hacen patentes y quedan reflejadas  en sus escritos. El maridaje entre ambos personajes es, desde luego, una buena solución ya que el rey Felipe II pudo elegir un español para el cargo sin que éste dejara de ser flamenco.

El 27 de mayo de 1580 a la edad de 32 años Baltasar de Ayala fue nombrado por el Rey, a petición de su sobrino don Alejandro General de sus Ejécitos en Flandes, Auditor General de Campo y Ejército,  como afirma José Luis Fernandez-Flores en su artículo sobre el autor publicado en esta Revista, revistiéndole de toda la autoridad y dándole todo el poder de su cargo. Por Orden Real de primeros de Agosto y para el cumplimiento de sus funciones, se le destinó un sueldo, para él, de cien florines mensuales y para sus subordinados dieciséis, también de una oficina con escribano, dos sargentos y un aguacil, lo que da fe de la burocratización de la Administración Real.

Baltasar de Ayala  murió en 1582 a la edad de treinta y seis años en Alost,  en algunos documentos, según Fernandez-Flores, fue en agosto y en otros en septiembre. Su trabajo al frente de su cargo lo desempeñó con eficacia y entrega y por ello se le nombró miembro del  Gran Consejo, cargo que no ejerció por incompatibilidades con el de Auditor General.

El Auditor Ayala ha pasado a la historia militar por su libro De lure et Officiis Bellicis et Disciplina Militari en tres tomos. La obra concebida en tres partes, cosa corriente en los autores del Renacimiento, está dedicada al Derecho de Gentes o bien al Derecho Internacional, cuyas bases para el mundo moderno las definieron el padre Vitoria y Suarez. El trabajo del autor abarca especialmente: los motivos y quién declara la guerra, la existencia de causa justa, y que para su desarrollo debe haber una intención recta. Para conocer mejor al personaje recomendamos el artículo del Coronel Auditor José Luis Fernandez-Flores publicado en Ejército.

Su Obra De iire et officiis bellicis el disciplina militari, publicada en 1582 consta de:

Libro I tratados y problemas del Derecho de Gentes

Libro II Oficios de la Guerra

Libro III Disciplina Militar

 

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