AGUSTIN de BETHENCOURT Y MOLINA

El general Bethencourt nació en Tenerife en1758 y murió en San Petersburgo en 1826. Llevó a cabo sus estudios militares en la Escuela de Ingenieros del Ejército en Madrid. Apenas terminados sus estudios desempeñó importantes comisiones militares de su especialidad con notable éxito, posteriormente fue comisionado por el gobierno, que le concedió una pensión, en París donde continuó sus investigaciones aportando a España nuevas teorías sobre actividades industriales y científicas, especialmente sobre el valor estratégico de las comunicaciones fluviales y las posibilidades de las presas para el aprovechamiento industrial.

A su regreso a nuestra Patria  dedicó toda su actividad y saber al desarrollo de la industria, sin descuidar las obligaciones de su profesión militar. Su cargo más relevante en esta época fue el de inspector general de Caminos y Puentes, durante una corta estancia de nuevo en París  presentó a la Academia de Ciencias un nuevo modelo de presa, el cual fue adoptado rápidamente por las Escuelas de Caminos y Puentes.

La dominación napoleónica le obligó a abandonar España en 1807 y afincarse en San Petersburgo al amparo del gobierno del Zar donde alcanzó el grado de Teniente General del Ejercito ruso, en esa ciudad dejó patente su huella construyendo numerosos edificios públicos, organizó el cuerpo de ingenieros hidráulicos y fundó una escuela de ciencias exactas.

Sus aportaciones científicas le permitió a nuestro autor ser miembro de numerosas academias científicas, entre ellas la Real Academia de Ciencias de Madrid y de la de París. Fue uno de los primeros científicos que ensayaron la transmisión eléctrica de la palabra.

En la personalidad del General Bethencourt aparece uno de los axiomas más relevante: La unión de la actividad de las armas y de las ciencias, en ese sentido traemos a nuestro autor a estas páginas de nuestra revista, su capacidad militar perfectamente adquirida en la Academia del Arma de Ingenieros, no le impidió aportar a la actividad civil unos conocimientos especialmente de valor estratégicos y topográficos que le llevaron a valorar la gran importancia de las comunicaciones fluviales para el desarrollo de un país.

Es fundador de la Academia de Ingenieros de Caminos, Canales  y Puertos de Madrid. Agustín de Bethencourt puso los pilares de la ingeniería moderna en Europa y así fue reconocido por el Centro de Estudios Históricos de Obras Públicas en 1980, anteriormente en 1973 fue considerado un héroe español del progreso. En 1996 se presento una exposición sobre su obra en el Ministerio de Obras Públicas y Urbanismo.

Sus publicaciones más importantes entre otras son:

Memorias sobre un nuevo sistema de navegación interior, 1807 París y 2003 Madrid

Memorias de las reales minas de Almaden Madrid 1990

Planes para un puente de pontones en San Isaac sobre el Gran Neva, San Petersburgo 1808

 

Cor  P. Ramirez Verdún